LAS ALAS DEL PRIMER VUELO
OBJETIVO: La parábola pretende lograr una primera identificación
personal y hacer aflorar del subconsciente del muchacho
aquellas preguntas no formuladas que afectan al sentido
de su existencia.
DINAMICA
- Lectura personal del documento. Sugerir el que subrayen las frases que más les llamen la atención, o anoten lo que les vaya sugiriendo lo que leen.
COMENTARIO
- En una primera ronda, cada uno señala aquello que más le haya gustado de la narración; una frase, una referencia, evocación...
- Buscar entre todos el significado de las frases que se hayan subrayado. ¿Qué cosas de la realidad se ven aquí reflejadas?
- ¿Con qué frase o actitud te identificas más?
- ¿Eres uno más de la Bandada, o te pareces (tratas de parecerte) más a Juan? ¿Eres de los pozos que tratan de llenar su brocal o de los que intentan descubrir su profundidad? ¿En qué se nota lo uno o lo otro?
(Referencia del documento: Emilio I. Mazariegos, Parábola de unas alas. CVS, Bujedo, 1980).
LAS ALAS DEL PRIMER VUELO
* Una voz rasgó el aire llamando a la Bandada a la Comida. Una voz igual para todos. Una voz hacia un mismo lugar. Una voz a un mismo objetivo. Una voz sin respuestas personales. Una voz seguida, pero no escuchada.
Y una multitud de mil gaviotas se aglomeró, alrededor de un pesquero, para regatear y luchar por cada pizca de pitanza. Era el vuelo de cada día. Era la monotonía de su vivir. Era el sobrevivir sobre el vivir. Era una vida, en bandada, sin originalidad.
* Solo y alejdo. Más allá de barcas y playas. Diferente al bando. En busca constante de su originalidad. Juan Salvador Gaviota, practica el vuelo. No le interesa la pitanza. Está demasiado baja para sus posibilidades. Hacer realidad una vida de <<ser>> y no de <<tener>>. Y Juan experimenta también la soledad de lo grande, la soledad del aprender, la soledad de una búsqueda diferenciada. Sus alas han nacido para abrirse a la inmensidad. No aguanta unas alas encogidas, arrugadas, montadas pluma sobre pluma. Juan ama la inmensidad de los mares y quiere abrir sus plumas en armonía al vuelo sobre las aguas. Juan sueña caminos de libertad. Juan ama el <<dejar>> lo que ya tiene, lo que le han dado. Juan sabe, en su corazón joven, de libertad intuida. Juan quiere ser en su origen. ¿Pero cómo llegar hasta el <<origen>> de sí mismo para ser original? ¿Es posible que no haya un patrón de <<gaviota>> al que tenga que someterse? ¿Juan diferente? ¿Juan original? Juan no se aclara. Juan busca. Sencillamente no se contenta con lo hecho. Y ha comenzado un camino nuevo: <<el de dejar lo que tiene>>. No ha nacido para <<tener>>.
* ¿Es posible? Porque la mayoría de los suyos - sus gaviotas -, sólo saben ir y volver de la playa a la comida. No han aprendido más en su vida. Vuelos cortos. Vuelos para <<tener>. Vuelos para apenas sobrevivir. Vuelos chocando siempre con las mil alas sin abrir de la bandada.
Para estas gaviotas, para los que viven a su lado lo importante no es volar. ¿Para qué sirve un vuelo? ¿Dónde está <<la utilidad>> de volar y volar, subir y subir, caer en picado, emborracharse de <<nada>> en la caída? Para las gaviotas lo importante es comer. Comer después de la lucha. Lo que les echen. Lo que huela. Lo que sobra. Lo que encuentren al lado de la playa o en los deshechos de los pescadores. Pobre vidas viviendo de <<limosnas>>, de lo que <<otros no quieren>>. Esas pobres gaviotas no saben de la profundidad de las aguas, ni de la calma de mar adentro, ni de libertad y belleza de la altura. Una vida para <<tener>>. Resignadas a <<tener>>. Reducidas al tener. Gaviotas - tener -. Gaviotas vendidas al <<consumo>> de los que otros le sirven. Una vida así no es posible para este pájaro llamado Juan. No es un pájaro cualquiera.
* Para Juan no era comer lo que importaba, sino volar. Su comida era superarse, ir más allá de las arenas inseguras de la playa. Había nacido para volar. Alguién le había puesto una fuerza en sus alas que ahora tenía que descubrir. Descubrir <<el plan de quien le había llamado a la vida>>. Descubrirse a sí mismo en la experiencia de ser diferente, original. <<Volver al origen>> de quien le dio vida, fuerza, poder, deseos de más. Juan era un pájaro que no se podía confundir con un pez muerto, no con una espina de pescado podrido. Juan tenía que hacer realidad sus sueños. Los suyos y los de aquel que le dio alas. Sus caminos aún no estaban hechos. Tenía que intentar cada día abrir el camino. Y conformarse al no poder seguir otra vez su rastro. Sus vuelos cada día nuevos, originales. Maravillosa aventura para Juan.
* Juan sintió tristeza un día. Le dolió más que el esfuerzo de sus vuelos. Y le costó superarlo.
Eran los suyos. Los de su casa. Sus padres. Ni la palabra de ánimo. Ni la comprensión en el silencio. Ni la mirada llena de espera. Ni la cercanía, ni el interés por lo que estaba haciendo encontró en los suyos. Aún más duro: vio la desilusión con que seguían sus <<aventuras>>. Y Juan sintió pena. Le dolía la indiferencia de quien más amaba. Y se preguntaba: ¿Eso es amar <<dejar lo que se tiene>>? ¿No es amar vender <<mis ideas>>, dejarlas, <<mis planes>>... y que el otro viva y haga los suyos? ¿Es amar querer al otro como yo soy? Y Juan no sabía nada de verdad. Sus padres le creaban la inseguridad del que no se acerca ni respeta la originalidad del otro.
* Fue su madre. Le dijo así: - ¿<<Por qué, Juan, por qué?>>. Y le dolía el tono como lo decía. <<¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la bandada?>>. le volvió a decir. <<¿Por qué no dejas esos vuelos a otros? - ¿Por qué no comes, por qué?>>.
El porqué repetido de su madre quitaron vigor a sus alas. ¿Acaso tenía que ser como los otros? ¿Y los otros qué eran? El sólo veía gaviotas paradas en la playa. Siempre a la espera. Siempre en bandadas. Confundidas unas con otras. Juan se había dicho que no podía ser como los otros. El no había sido hecho en serie. El no había entrado en una máquina y no era una cosa para ser vendida y consumida. El se haría a sí mismo como un artesano hace su estatua de madera o un cesto de mimbre entretejiendo una a una. El sería Juan Salvador.
¿Dejar los vuelos para otros? ¿Quedarse él en la playa? ¿Por qué iba a ser espectador aburrido, testigo de monotonías? Juan quería protagonizar su propia vida. Con estilo nuevo. Juan necesitaba otro alimento. Juan sería lo que quisiese ser. Lo sería al ir descubriendo el plan de sus alas lanzadas al vuelo.
* Y ahora era su padre: <<Juan, el invierno está cerca, habrá pocos barcos y los peces de superficie se habrán hido a la profundidad>>, le dijo con voz serena y gruesa. Y aún más: <<Juan, estudia sobre la comida. Y cómo conseguirla, hijo>>.
Y algo más: <<Esto de volar es bonito, pero no puede comerte un planeo, ¿sabes?>>.
Y la sentencia Final: <<No olvides que la razón de volar es comer>>. Juan calló. Calló y sintió sus plumas como llevadas por el viento. Se sintió mojado, chorreando de frío, miedo desilusión, soledad. Juan sintió miedo del invierno. Se le hizo más cercano. Sus ojos se nublaron. Y vio un mas vacío de peces de superficie y profundidad. Y quiso quedarse vender a las aguas limpias. El solo en un mar sin peces. Juan no quería nada. ¿Estudiar cómo conseguir comida? ¿Acaso valía la pena una vida para comer? ¿Acaso su vida era conseguir carroña? ¿Había nacido para esto?
Le llegó al fondo la palabra <<hijo>>. Era su padre quien se le acercaba así. Era su padre quien le hablaba así. ¿No sabía él por experiencia? ¿Sus ideales no serían sueños, fantasías, utopías de juventud? Y en su corazón se entabló una lucha: la de la experiencia y la de la frescua de la idea bella. Y Juan se quedó en silencio. Con silencio, en la lucha, en la escucha profunda Juan intentaría ver.
¿Por qué le dijo que era apenas <<bonito>> volar? ¿Por qué decir que los planeos <<no se comen>? ¿Había que medirlo todo por el comer, por el tener, por el consumir? Su padre vivía en otro espacio. Su padre hablaba otro lenguaje. ¿Llegarían a entenderse? ¿Tendría que ceder a su <<experiencia>>? Además, ¿la vida no tenía que ser bella, bonita? ¿Acaso la puesta de la luz dorada del sol sobre las aguas, eso sí era bello y los vuelos no? ¿Acaso no era bello el golpear de una ola hecha espuma sobre las rocas? ¿Acaso no era bello el mar en calma? Más bello,se decía Juan, es el vivir buscando la perfección. Más bello es arrancarse de las cosas. Más bello es dar libertad, camino, mar inmenso a la voz, que llevaba dentro.
No. No podía admitir lo de su padre: <<No olvides que la razón de volar es comer>>. Aquí, no. La verdad no la poseía nadie. La verdad era verdad libre. Sin que nadie la manejase. Juan no podía creer que la razón del vuelo era el comer. Juan sintió en su corazón lo podrido de la vida, lo podrido de la mentira, lo podrido de unas vidas sin ideales. Juan vio, de repente, a la bandada abriendo el pico de hambre de carroña: Y sintió vergüenza de ser gaviota. Juan vio de repente que la bandada, - su padre también - vivían <<entrampados>>. Habían hecho de la mentira su verdad para vivir. Y Juan vio también que aquello no era vivir. Juan se sintió solo. Abatido. Desanimado. Y lloró.
* Los días siguientes Juan intentó comportarse como las demás gaviotas. Sintió el Hastío de no hacer nada. Sintió cómo sus alas se enmohecían. Sus alas volvían a ser pesadas. Juan vió el aburrimiento de sus compañero. Y se dio cuenta que sus ojos sólo podían ver las pisadas, siempre iguales, de las mil gaviotas. Juan se sintió aturdido por los graznidos y las luchas hasta la sangre de las gaviotras. Juan se sintió aturdido por los graznidos y las luchas hasta la sangre de las gaviotas. Juan sintió pena de estar allá.
¿Dónde estaba la <<voz>> interior que le había llamado? ¿Dónde estaba el mar lejano al que había llegado? Juan intentó de veras hacer como los otros, <<parecer>>. Jugó a la máscara. Jugó a maquillarse. Jugó a ser payaso en un mundo donde nadie se reía porque todosestaban pintados de la misma manera. Y Juan sintió que una ola le salpicó las alas. Y que la pureza del agua le estremeció. Y que dentro de él despertó de nuevo la voz. Y se dijo: <<Esto es inútil, Hay tanto que aprender!>>. Y Juan levantó el vuelo.
GRUPO VALORES
HUMANOS Y CRISTIANOS
PARROQUIA MARIA INMACULADA
MERIDA, YUC. MEXICO