MARIA MADRE DE DIOS

 

 Mar¡a es llamada en los Evangelios "la Madre de Jes£s": Jn. 2,1;19,25; Mt. 13,55. Es aclamada como la "madre de mi Se¤or" desde antes del nacimiento de su Hijo (Lc. 1,43).

 

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INMACULADA CONCEPCION

 

 

La proclamaci¢n del dogma, tiene tras de s¡ una larga historia. La Iglesia de Oriente instauro desde finales del S. VII esta fiesta y era celebrada como la "panaghia"(toda santa), la mujer en la que no hubo menor rastro de pecado. En Occidente surgieron algunas dificultades:

+ Desde San Agust¡n se resalta la condici¢n pecadora de todos los hombres, o la universalidad del pecado original. Se pens¢ que afirmar que Mar¡a no particip¢ del pecado original conllevaba a negar que fuera redimida y salvada por Cristo y comportaba la negaci¢n de su acci¢n universal.

Lo que s¡ afirman todos es que Mar¡a no pec¢ personalmente (total impecancia), porque fue santificada en el seno de su madre, pero no en el primer instante, sino en el segundo(como todos nosotros).

El Papa Pio IX el 8 de diciembre de 1854 define el domga:

"PARA HONOR DE LA SANTA E INDIVISA TRINIDAD

PARA GLORIA Y ORNAMENTO DE LA VIRGEN MADRE DE DIOS,

PARA EXALTACION DE LA FE CATOLICA Y ACRECENTAMIENTO DE LA RE

(LIGION CRISTIANA

CON LA AUTORIDAD DE NUESTRO SE¥OR JESUCRISTO

DE LOS BIENAVENTURADOS APOSTOLES PEDRO Y PABLO

Y CON LA NUESTRA

DECLARAMOS, PROCLAMAMOS Y DEFINIMOS QUE:

la doctrina que sostiene que la beat¡sima Virgen Mar¡a fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepci¢n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci¢n a los m‚ritos de Cristo Jes£s Salvador del g‚nero humano, est  revelado por Dios y debe ser, por tanto, firme y constantemente cre¡da por todos los fieles.

Ineffabilis deus. PIO IX. DS 2803-2904

La definici¢n dogm tica parte del supuesto de que todos los hombres nacen manchados con la culpa del pecado original; Mar¡a, sin embargo, por un privilegio especial, fue concebida ya inmaculada.

1)BASES HISTORICAS(escritur¡sticas y tradicionales)

La base b¡blica es la imagen que nos depara una lectura global de la persona de Mar¡a en el Nuevo Testamento a la luz del Antiguo Testamento.

Desde la ‚poca posapost¢lica los SSantos Padres evocan a Mar¡a como la "nueva Eva", la "Virgen", la imagen perfecta de la Iglesia. Se acent£a su santidad. Es afirmada su impecancia o la ausencia en ella de cualquier tipo de pecado personal por parte de la mayor¡a de los Padres.

2) BASES TEOLOGICAS

La generaci¢n de todo ser humano es tambi‚n un acto de creaci¢n divina. Participa de la creaci¢n buena de Dios. Desde la perspectiva de Dios se trata del mo

 

VIRGINIDAD PERPETUA

ANTES DEL PARTO

DURANTE EL PARTO

DESPUES DEL PARTO

* La Virgen Mar¡a no tuvo otros hijos

En la Biblia mencionan a hermanos de Jes£s, no hijos de la Virgen.

La palabra hermanos puede tomarse en sentido figurado y verla no en el sentido carnal, sino de amistad profunda.

* Escenios: Comunidad disidente al Templo de Jerusal‚n en tiempos de Jes£s.

* Jos‚ en Mt. 1,19. Jos‚ al darse cuenta de que Mar¡a esta embarazada, siendo un hombre justo, piensa repudiarla en secreto (en Israel, el var¢n pod¡a repudiar p£blicamente a su esposa por infidelidad y era apedreada o en privado y ya no volv¡a cohabitar con ella, quedandose la esposa con ‚l).

* Jos‚ siendo un hombre justo era temeroso de Dios, si Dios hab¡a tocado a su mujer El no pod¡a atreverse a hacerlo tambi‚n. En el camino por el desierto los levitas llevaban el arca de la Alianza, nadie pod¡a tocarla, hay un pasaje en donde se pasa a caer el Arca y dos personas ayudan a los levitas para que el Arca no caiga, en el momento un rayo cae del cielo y uere por tocar el Arca. En esa ‚poca hab¡a un respeto muy grande a las cosas de Dios, nada tocado por Dios pod¡a ser tocado por hombre. A Dios no se le pod¡a ver cara a cara, hab¡a que bajar la mirada.

* El verbo conocer, es usado b¡blicamente para indicar relaci¢n sexual: Gn. 4,1 "conoci¢ el hombre a Eva, su mujer, la cual concibi¢ y di¢ a luz a Ca¡n...";Abraham conoci¢ a Sara su mujer y tuvieron a Isaac. En Mt. 1,20 dice"... no temas tomar contigo a Mar¡a tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Esp¡ritu Santo. No utiliza el verbo conocer.

 

 

ASUNCION

Esta es una verdad que la Iglesia siempre ha cre¡do, durante mucho tiempo se admiti¢ esta verdad, pero al iniciarse la duda, se vi¢ la necesidad de proclamarse el dogma. Hay varios problemas, el principal: No hay un texto b¡blico que lo afirme, sino que es todo el contexto de la Escritura el que lo sostiene.

Proclamado solemnemente por Pio XII el 1 de noviembre de 1950:

"Despu‚s de haber implorado siempre y con insistencia a Dios

y haber invocado al Esp¡ritu de la verdad,

para gloria de Dios omnipotente,

cuya gracia se ha derramado en modo del todo particular sobre

la santa Virgen Mar¡a

para honor de su Hijo, el inmortal de los siglos, trinfador

sobre el pecado y sobre la muerte,

para mayor gloria de la Madre de Dios,

para alegr¡a y gozo de toda la Iglesia

y en virtu de la autoridad suprema de N>S> Jesucristo, de los

santos ap¢stoles Pedro y Pablo y nuestra personal,

anunciamos, declaramos y definimos que:

LA INMACULADA SIEMPRE VIRGEN MARIA, TERMINADO EL CURSO DE SU VIDA TERRENA, FUE ASUNTA A LA GLORIA CELESTIAL, EN ALMA Y CUERPO".(Bula Munificentissimus Deus (AAS, 42(1950), 770).

El dogma afirma exclusivamente el hecho de la Asunci¢n sin indicar c¢mo Mar¡a concluy¢ su vida terrena. El dogma nace de aquella estrecha uni¢n que al¡a, por un decreto de predestinaci¢n, la vida, la misi¢n y los privilegios de Mar¡a a los de Cristo y a su obra, a su gloria y a su realeza.

1) Bases hist¢ricas. Punto de partida: la imagen b¡blica de Mar¡a le¡da e interpretada en clave unitaria. Seg£n la lectura integral, Mar¡a aparece como la mujer agraciada con una santidad fontal, como la emergencia de la Nueva Eva, como la creyente por antonomasia(por excelencia) como la enemistad con la serpiente, la que nunca pec¢.

Sobre la muerte o posible final de Mar¡a, nada se dice en el Nuevo Testamento. Aparece por £ltima vez en el Cen culo el d¡a de Pentecost‚s, formando parte de la Asamblea inicial de la Iglesia.

2)Bases teol¢gico-b¡blicas. Se deduce el final de Mar¡a al analizar las promesas de Dios. Durante los tiempos b¡blicos, se admit¡a la posibilidad de resurrecciones individuales anticipadas en relaci¢n a los pariarcas, en quienes el pueblo de Israel ve¡a representadas sus esperanzas, y a quienes consideraba como los primeros frutos de la resurrecci¢n escatol¢gica(al fina de los tiempos). Tambi‚n se admit¡a lo mismo en algunos profetas e incluso de los m rtires.

En el Nuevo Testamento la anticipaci¢n de la resurreci¢n final se realiza en Jes£s, es el inicio y fundamento de la resurrecci¢n de todos los muertos. Pablo afirma"si no hay resurrecci¢n de los muertos, tampoco Cristo resucit¢"(1 Cor. 15,13). El Apocalipsis parece suponer la glorificaci¢n actual de los m rtires en el cielo, incluida su dimensi¢n corporal. Pablo habla de su deseo de resucirar inmediatamente al morir 2 Cor. 5, 1-10

La resurrecci¢n no se confunde con la reanimaci¢n de un cad ver. El cuerpo es un "cuerpo glorioso, como el de Jes£s (Flp. 3,21; 1 Cor. 15, 35-38).

Al entender as¡ el fin del hombre, el dogma de la Asunci¢n lo entendemos como desprendido de la lectura total de la Biblia. La Iglesia lee el Evangelio desde su "clave escatol¢gica"(fin de los tiempos). Al canonizar a un santo hace este tipo de lectura. Contemlando con la luz del Esp¡ritu y de la Palabra la vida de los creyentes.

En el caso de la Asunci¢n ha realizado algo as¡ como una supercanonizaci¢n. No se ha sentido movida a ello por una supuesta revelaci¢n nueva, tampoco por un descubrimiento de tipo hist¢rico, sino por una intuici¢n de fe, iluminada por las Promesas del Dios fiel a quienes se identifican con Jesucristo.

GRUPO VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS
PARROQUIA MARIA INMACULADA
MERIDA, YUC. MEXICO