CONFERENCIA: EL HOMBRE AL REVES

Los objetivos son: Hacer ver que lo que se quiere no se puede y que esto es un drama fundamental;hacer ver que Cristo nos salva de esta frustración radical; mostrar cómo podemos colaborar a nuestra salvación.

ESQUEMA

Ustedes quieren todo lo que han dicho, meditado y escrito. Quieren realizarse como personas, amar, y tomar en serio a Dios, como su Dios.

En la sociedad en que vivimos hay un alrevesamiento radical.

a)Los bienes materiales, el dinero, ocupan el lugar de Dios; lo que debía estar abajo del hombre pasa arriba, y lo que debía estar arriba pasa abajo; así, el hombre mismo queda al revés. (Hombre al revés).

b) El hombre al revés, cuyo dios es el dinero, nos es realmente hombre, está en proceso de deshumanización.

c)El hombre al revés genera un mundo al revés, muy trágico.

Ustedes no quieren ser hombres al revés, causas de un mundo al revés, quieren dar el salto al hombre al derecho, pero esto es muy difícil, por el poder de la sociedad materialista y egoísta y por nuestra debilidad; lo que a muchos les pasa es que, en lugar de pasar a ser hombres al derecho, caen en un abismo: se vuelven hombres rotos.(Hombre roto).

El hombre roto es peor que el hombre al revés.

* Está al revés y, además, roto.

* Interiormente está dividido.

* Para los demás es una falsa imagen de lo que es un cristiano: contribuye a que el cristianismo sea mediocre.

* A Dios le molesta más que el mismo hombre al revés.

Ustedes no quieren ser hombres al revés, ni hombres rotos, quieren ser hombres al derecho, pero podrán?

Ante la fuerza del ambiente materialista y egoísta; dada

las malas inclinaciones y la propia debilidad; se ve imposible.

Para pasar del estado de los hombres al revés al de los hombres al derecho, sin caer en el peor estado del hombre roto, se necesita un puente de orden superior: Cristo.

El, con su muerte y resurección, (Cristo muerto y resucitado) nos da un poder: su Espíritu que nos da una naturaleza nueva y nos une en una sociedad nueva, (hombre en gracia) así es posible.

El paso del hombre al revés debe ser, no al hombre al derecho que se realiza solo, sino al hombre divinizado que vive la vida divina en comunidad, así, sí es posible ser hombre al derecho.

El paso del hombre al revés al hombre al derecho divinizado se debe hacer a través de la conversión, que sólo se da viviendo el misterio pascual;identificándote con Cristo que muere y resucita.

Esta conversión tiene que ser preparadda y mantenida.

Preparada queriendo, sintiendo necesidad y pidiendo. (Hombre en el pozo).

Mantenida con sus 5 condiciones de posibilidad que se encuentran en el acróstico: ROCAS: (Casa sobre rocas). Reflexión, Oración, Comunidad, Apostolado, Sacrificio.

En este encuentro, estamos y vamos a continuar profundizando en estas condiciones de posibilidad.

El franelógrafo debe medir 1.80 x 1.20 y las figuras como 20 cm. Las que pongo aquí son sólo para dar una idea, no para copiarlas.

Antes de la conferencia conviene leer una oración de las que ellos escribieron y una carta de sus papás.

NOTA

Este desarrollo es para leerlo, meditarlo, hacerlo propio y luego comunicarlo al grupo ya hecho propio. No es un rollo para decirlo de memoria.

 

DESARROLLO DE LA CONFERENCIA

En esta conferencia vamos a aprovechar lo dicho hasta ahora y a preparar lo siguiente.

Hemos reflexionado en grupo sobre nuestras aspiraciones profundas, hemos visto que en ellas no sólo descubrimos nuestros deseos espirituales, sino la voluntad de nuestro Creador.

Vimos que la manifestación plena de la voluntad de Dios es Cristo y que en Cristo inciden la volundad de Dios y nuestros deseos espirituales profundos. De esto se deducía que, si queríamos nuestra realización y la realización de una sociedad más humana, teníamos que interesarnos por Cristo, imitarlo y para esto conocerlo y amarlo: optar por El.

Cada uno hizo un intento de síntesis para tener claro qué quiere en lo profundo y qué siente que Dios le pide.

En la reunión anterior vieron que de los ideales y aspiraciones, a las actitudes y proyectos, hay mucha diferencia, que se marca más si comparamos los ideales y lo que vamos viviendo.

En esta conferencia vamos a reflexionar sobre el problema de la posibilidad de vivir nuestros ideales.

Por lo dicho anteriormente creo que sus deseos de realización y felicidad marcan tres puntos que nos pueden servir de síntesis: Ustedes quieren ser plenamente personas; quieren ser personas para amar y servir, y quieren ser personas situadas ante Dios como debe ser.

Analicemos estos tres quereres profundos.

QUIEREN SER PLENAMENTE PERSONAS

Quiren realizarse como personas, tener la cabeza bien organizada, tener una síntesis mental con una jerarquía de valores correcta y no alrevesada; tener ideales esirituales y carácter para lograrlos. Ser persona es pensar bien y vivir consecuentemente. Creo que esto resume el pensamiento de muchos de ustedes.

QUIEREN SER PERSONAS PARA AMAR

Ustedes no conciben la realización de la persona como cerrada en sí misma. Una personalidad egoísta, por bien que logre sus objetivos, es una personalidad frustrada; es una fuente, grande y bella, pero seca; es un rosal sin rosas, rico en espinas; es un sol apagado, sin luz, ni calor.

Ustedes quieren ser personas para amar, ser al máximo para amar al máximo.

Quieren desarrollar todas sus capacidades de comunicación, de escucha y de apertura, para entablar profundas relaciones humanas y lograr amistades para toda la vida.

Quiren ser personas verdaderamente cercanas, sensibles, bondadosas,verdaderos manantiales de comprensión, de cariño y disponibilidad.

En una palabra, quieren tener el alma llena de amor, cuyo máximo gozo es dar y recibir amor: a su familia, a sus amigos, en su matrimonio, a sus hijos, a toda persona que va encontrando en su camino.

Ustedes quieren ser al máximo para amar al máximo y servir al máximo.

Les repugna la idea de llegar a ser personas sin corazón, egoístas, ambiciosas, insaciables, injustas, capaces de fraudes y de enriquecerse a costa de los pobres, verdaderos pulpos como tantos que hay. Les parece que lo que quieren es encontrar una empresa, en verdad benéfica, para coprometerse en la promoción del hombre, en la lucha contra la injusticia y los males que dañan a tantos hermanos nuestros. Si alguien les invitara a emplear sus vidas en un gran servicio a los demás, que ustedes vieran como real y necesario, lo seguirían.

TOMAR UNA POSTURA CORRECTA ANTE DIOS.

Ustedes sienten que situándose correctamente ante Dios van a estar bien situados ante sí mismos, ante los demás y ante las cosas de la tierra. Tomar mi postura de creatura ante mi Creador, de hijo ante mi Padre, de hermano ante los hijos de mi Padre, de señor ante las cosas que me dio, que nos dio nuestro Padre; esto va a dar la clave a mi existencia, el sentido a mi vida.

Quieren tomar en serio a Dios, hacerlo, en verdad, su Dios;quieren reconocerlo como Señor, amarlo de todo corazón, buscar su rostro y entrar a su corazón. Creo que quieren ser hombres de la voluntad de Dios. Quieren agradarlo y no ofenderlo, no tanto por temor al castigo, sino porque lo quieren tener como su padre y amigo.

Creo que deseas querer a Dios como se quiere la luz cuando hay

que caminar en la oscuridad o como a la persona querida cuando más la necesitas.

 

EL HOMBRE IDEAL

Estos tres quereres no van cada uno por su lado, sino que mutuamente se complementan, se refuerzan y producen el hombre que ustedes quieren ser: una persona para amar según la idea y voluntad de Dios.

Voy a poner aquí en el franelógrafo este hombre que significa el hombre que ustedes quieren ser: el hombre ideal, el hombre, que si no es así, no es verdaderamente hombre.

Ahora vamos a ver si es posible ser ese tipo de persona: para amar, según el corazón de Dios, no esclavo de lo material.

El hombre ideal debe tener a Dios como su creador, sentirlo su Dios, amarlo sobre todo, sentir que existe por El y para El, para hacer su voluntad. En una palabra tenerlo arriba.

El hombre que ustedes quieren ser, es una persona con valores espirituales con ideales, no un superficial guiado por valores materiales, por sus caprichos y por el ambiente.

El hombre que ustedes quieren ser es una persona para amar, siempre dispuesto a hacer el bien, su ideal es ser al máximo para amar y servir al máximo, no es un egoísta, los demás son sus hermanos y los quiere amar.

El hombre que ustedes quieren ser no es un ambicioso, que pone su valor máximo en el dinero y en el tener. Sabe que necesita bienes materiales pero esto no lo ve como lo primero y más importante, sino que lo pone abajo.

 

EL HOMBRE AL REVES

Pero, qué pasa en esta sociedad en que vivimos? En nuestro mundo hay un alrevesamiento radical, las cosas de la tierra, concretizadas principalmente en el dinero, pasan a ser lo primero, a ocupar el lugar de Dios, para convertirse en negación de Dios, y Dios pasa a un lugar muy poco importante para el hombre. Así, lo que debía estar arriba del hombre, pasa a estar debajo y lo que debía estar abajo pasa a estar arriba; así el hombre mismo queda al revés.

Este hombre al revés tiene por Dios al dinero. Esto no es una frase, ni una locura,sino que es, en gran parte, la absurda realidad de nuestra sociedad.

Díganme qué es Dios para el hombre? No es un fin último, la razón de su vida, a quién se debe buscar en primer lugar? Pero díganme qué es lo que la mayoría busca en primer lugar, hasta hacerlo la razón de sus actividades y trabajos, y el fin último de su vida? No es ganar y tener? No es el dinero?

No es Dios a quien se debe amar sobre todas las cosas? Y qué se ama sobre todas las cosas? No es el dinero? No se llegan a dividir las familias por el dinero? No se llegan a odiar los hermanos por una herencia? No se sacrifica la conciencia, y la paz con Dios y consigo mismo por el dinero? No se prefiere el dinero a la justicia, al bien común, a la misma paz entre las naciones? Dónde queda la virtud, la honradez, la fidelidad a los ideales y compromisos? No queda todo esto en el bote de la basura de la sociedad por preferir el gran valor de tener más y más.

 

Qué es Dios para el hombre? No es el ser providente y bueno del que se espera todo? Y, dígame, no es esto el dinero para la mayoría? No esperan de él todos los bienes y no se espera de él la salvación de todos los males?

 

No es Dios el supremo Señor cuya voluntad debe ser ley? Y, No es el dinero el que esta imponiendo su ley? se vive para la economía, según las leyes de la economía, caiga quien caiga. El dinero manda. Ya pueden morirse de miseria material o espiritual millones; la economía de las naciones, de las empresas o de los particulares está primero y manda. El dinero manda, no sólo en la economía, manda en las relaciones humanas. Dime cómo se valora a las personas? No es por lo que tienen? Por qué se escogen determinados círculos de amistades? Con qué criterio se dice es un <<buen partido>> para el matrimonio?

 

Por qué se elige la carrera? Con qué tipo de gente se elige trabajar? Es con lo que más lo necesitan o con los que pagan mejor?

El dinero ha llegado a ser el ídolo moderno a quien todos aman y sirven, este ídolo es un dios ciego y desalmado a cuyas leyes crueles se están haciendo sacrificios humanos, los pobres se ven obligados a ofrecer su hambre, su incultura y su miseria y los ricos su alma.

El ídolo dinero y su corte de bienes materiales han pasado a ocupar el lugar de Dios en la tierra, y Dios ha sido bajado al sótano en el edificio de las cosas importantes. Esto, como ya había dicho, trae el alrevesamiento del orden y el alrevesamiento del hombre mismo.

El hombre mismo queda al revés, ustedes dijeron que el hombre era una persona que tenía ideales esirituales y carácter para realizarlos.

* El hombre que tiene por dios al dinero y que a Dios lo ha marginado es un hombre con metas materialistas, cuya mente no tiene ideales espirituales, llega a considerarlos ideales, sueños tontos de personas anormales.

 

!La verdad, la sinceridad, los ideales, el honor, van dejando de ser valores, ideas bellas que se saben vivir, para convertirse en palabras huecas que suenan a moneda falsa. !La moral, la honradez, el amor, el servicio !La fidelidad a la conciencia, el compromiso, la palabra dada Palabras: vida? Quién sabe?

El hombre con Dios abajo y el dinero arriba está al revés,está en un proceso de deshumanización, no sólo en su mente y voluntad, sino en su corazón que va perdiendo, desde la capacidad de sentimientos delicados, hasta la sensibilidad total.

El hombre enamorado del dinero, si va logrando enriquecerse, se va ensoberbeciendo, sintiéndose como una especie de dios en su microuniverso, con poder para lograr sus caprichos. Así, va poco a poco cayendo en muchos vicios. Ustedes saben muchas historias de este tipo.

Este tipo de hombre es el antihombre caja fuerte que les explicamos a los pequeños; sólo quiere estar lleno de dinero, para los demás es duro, frío, cerrado, incapaz de compartir.

Ustedes al diseñar la persona que querían ser subrayaron fuertemente el ser personas para amar, para servir.

El hombre con Dios abajo y lo material arriba es un hombre al revés; pero además es causa de un mundo de hombres al revés.

 

El mundo de los hombres al revés, el mundo al revés, es un mundo donde Dios está echado a un lado, donde no se considera a los otros como personas y donde lo que más importa es tener. El amor y el servicio!, apenas si sobreviven en la familia, y a veces ni allí. El mundo de los hombres al revés es un mar de tiburones, al que se

descuida lo deshacen.

En este mar de tiburones se pueden conocer cosas increíbles: niños lisiados a propósito por canallas que los usan para dar lastima y conseguir más limosna, la trata de blancas con niñas de 12 y 13 años, las técnicas para enviciar niños y adolescentes para asegurar el mercado de drogas, médicos que dejan morir a los <<insolventes>>; políticos, responsables del bien común, que lo único que buscan es enriquecerse. En fin, podemos hacer una lista interminable de injusticias, miserias, explotaciones, canalladas, crueldades y asesinatos. En nuestra tierra hay mucha selva y fieras de esta clase.

Lo que quiero subrayar aquí es el alrevesamiento radical en las relaciones entre las personas. Debían ser relaciones entre personas que se respetan, aman y sirven y, en lugar de esto, lo que se busca es tener, gozar, acumular; al otro se le cosifica, se le instrumentaliza y manipula; se desprecian sus derechos. Reina el engaño, el fraude, la injusticia, la más absoluta indiferencia por el otro en muchas partes; tanto, que ya no se cree que este mundo pueda ser de otro modo. Lo más triste es que este maldito modo de ser sea el formador de las generaciones futuras: pocos se escapan.

Empezamos diciendo que ustedes querían ser felices, todo hombre quiere ser feliz. Nunca ha habido tantos medios para que el hombre esté confortable, se divierta y se ahorre esfuerzos. Pero puede esto llenar al hombre? Tienen esto la mayoría de los hombres? El hombre materializado, con Dios abajo, con el alma vacía, el hombre egoísta, en una sociedad dividida y convulsionada, difícilmente es feliz, fácilmente es fuente de infelicidad. Esto es envidia.

Después de habernos hecho una idea sobre el hombre al revés, padre del mundo al revés, después de haber pensado por qué pasa esto y sus tristes consecuencias, yo creo que ustedes no quieren ser hombres al revés, sino que quieren ser hombre al derecho, como ya lo habían dicho y meditado, pero ahora viene la pregunta: Pueden? Pueden saltar este barranco? Pueden querer de verdad? Pueden llegar y mantenerse?

EL HOMBRE ROTO

Muchos se han ilusionado y han tratado de saltar, pero sin verdadera convicción y se han quedado a medias, con parte de su mente en su ideal y parte pensando en cómo vivir en su sociedad, para no ser tan raros entre los hombres al revés. Se han quedado a medias, con la voluntad dividida, queriendo los bienes de las dos orillas. Entonces su ser se ha dividido y se han vuelto hombres rotos.

Este hombre roto conoce el ideal, lo aprueba y lo quisiera vivir, pero vive lo que juzga que está mal y de lo que se está arrepintiendo. Vive sin convetirse a lo que dice que quiere, pero que en la vida real, de verdad, no quiere. Su voluntad es sólo un quisiera: quisiera regirse por el espíritu, pero lo que lo rige son sus malos deseos. Quisiera ser consecuente con lo que piensa, pero es incosecuente. Quisiera vivir para amar, pero sus egoísmos lo dominan. Quisiera tomar en serio a Dios, pero vive en el pecado. Quisiera una sociedad justa, pero él mismo es injusto. Quisiera no ser dominado por las cosas de la tierra, pero vive para ellas.

Hay muchas personas quee quieren saltar al hombre que ustedes han descrito en su síntesis, pero lo único que logran es, en su salto, caer al abismo del hombre roto.

El hombre roto no es algo menos malo que el hombre al revés, es peor.

Veamos por qué el hombre roto es peor que el hombre al revés.

El hombre roto está al revés y, además, roto.

El hombre roto en sí mismo, está más dañado que el hombre al revés; el hombre al revés puede estar integrado en sus falsos valores, vivir para tener y para el placer; egoísta y sin Dios, su mente y su conducta han acabado por armonizarse malamente. Ha llegado a la tranquilidad del loco que está convencido que su mundo equivocado es el real. El hombre roto, en cambio, piensa de un modo y vive de otro. Está quebrado interiormente, desintegrado y, por tanto, espiritualmente está en estado de violencia, como con un corto circuito en el alma.

Además, el hombre roto daña a sus hermanos, los hace pensar que los ideales son sólo sueños y que, en realidad, es imposible ser un convencido, un verdadero cristiano. El hombre roto contribuye a la mediocridad del cristianismo, es un antitestimonio.

Quizá el hombre roto puede pensar que por lo menos desagrada menos a Dios: si por lo menos quiere ser bueno, aunque no lo sea; si por lo menos de palabra, pone a Dios sobre el dinero, aunque en la vida no sea así; si por lo menos le dice a dios que a veces se siente mal de ser así. Este pensamiento es falso; no es cierto que para Dios sea menos desagradable el hombre roto. Esto está claro en el Apocalipsis Cap. 3,15 <<Porque eres tibio, porque no eres ni frío ni caliente, ojalá fueras frío; pero, porque eres tibio, te vomitaré de mi boca: y cuántos cristianos son hombres rotos!

El hombre roto vive según la sociedadd, avergonzándose de ello; como un hombre que vive con una prostituta de quien se avergüenza y a quien repudia en público. El hombre roto no puede tener unidad interior. Es un hombre que se avergüenza de sí mismo cuando se mira en el espejo. Se va autodespreciando, sintiendo el divorcio interno entre mente y vida, entre valores y conducta, entre palabras y acciones. Es un infeliz que siempre llevará consigo su propia inautenticidad, su cobardía y humillación. Acaba por ser despreciado por los que valoran a los hombres como hombres.

EL DRAMA

Ustedes no quieren ser hombres al revés, ni, menos, hombres rotos, quieren ser hombres al derecho, pero podrán? Esta es la pregunta; quieren, podrán? Podrán en esta sociedad? Podrán con sus fuerzas?

Bajemos a la realidad. Piensen en la fuerza terrible de la corriente de nuestra sociedad materialista y egoísta. Su corriente nos arrastra. Ir en contra es prácticamente imposible.

Es toda una mentalidad que juzga los valores de Cristo como locura o tontería y los valores del mundo como los únicos que se imponen. Es una mentalidad que da forma a todo. Está en todo: tener, gozar, sobresalir, mandar; no es sólo cosa de los medios de comunicación; está en las actitudes y palabras de nuestros familiares y amigos, en las convicciones de nuestros más cercanos.

Puedes decir: Aunque todos estén al revés, yo no quiero. Fácil es decir esto, pero, te conoces a ti mismo? Has medito tu fuerza y eres consciente de tu debilidad?

Si todos están al revés, cuando tú trates de estar al derecho, te vas a sentir al revés. Si te sientes mal con algo fuera de moda, podrás mantenerte todo tú como fuera de moda?

La sociedad es como un molde inflexible, pocos tienen voluntad de hierro que no acepta el molde. Pocos son los salmones que van río arriba. Casi la totalidadd tienen alma de pasta que se hace al molde. Analiza tus actitudes y valores, los que en verdad te han estado moviendo, analiza tus conversaciones y conductas. En qué eres diferente de los hombres al revés? Podrás, con decir ahora que sí, ponerte al revés de todo lo al revés? Podrás? Sé sincero, podrás? No caerás en el barranco del hombre roto?

He estado haciéndoles reflexionar sobre su propio ideal; pero soy consciente de la dificultad para lograrlo y la debilidad que hay en ustedes. Quizá es crueldad hacer ver, a jóvenes como ustedes, el ideal y la dificultad de lograrlo. No se hace consciente de lo hermoso que es la vida a un niño que está condenado a morir pronto.

Me da tristeza cuando recuerdo tantos ideales de muchachos como ustedes, de muchachos que conocí y que ahora son unos burgueses instalados en su materialismo y egoísmo; muchachos que quisieron y no pudieron y ahora son hombres al revés o rotos. Qué? Hay que dejar de trabajar con muchachos? Debo de olvidar los ideales y las dificultades y darles conferencias sobre el noviazgo y la unidad del grupo? Qué? No hay salvación?... Los jovenes, ustedes, están condenados a no ser lo que quieren y a ser lo que no quieren?

Querer lo que no se puede y no poder lo que se quiere es triste; pero si lo que se quiere y no se puede es la propia realización, en lo que tiene de más esencial y trascendente, ya no es penoso, sino dramático.

Pero, no se puede? Parece que no; nuestra mente en este problema suele ser muy superficial; nuestra voluntad, débil; nuestro corazón necio; nuestros deseos, tiranos, y nuestra sociedad, un ciclón que arrastra.

Entre el estado del hombre al revés, de la sociedad de hombres al revés, y el estado del hombre al derecho, hay un gran barranco. Algunos intentan saltar, pero su intento no es lo suficientemente fuerte; caen en el estado peor del hombre roto.

 

CRISTO SALVADOR

Dar este salto de verdad, es prácticamente imposible para el hombre de carne y hueso. Se necesita un puente. Ese puente es Cristo.

(Ahora se coloca la imagen de Cristo sin decir nada de su muerte y resurección).

Aquí en el centro voy a poner a Cristo para indicar que El es el puente salvador. Sin él nos quedamos en la orilla de los hombres al revés o caemos al estado de los hombres rotos.

Sabemos que Cristo vino a salvarnos. Ahora entendemos más esto, pues comprendemos lo que queremos y la dificultad de lograrlo, que nos condena a la frustración como personas para amar, según la voluntad de Dios; condenación que trasciende hasta la otra vida. Ahora comprendemos que querer ser hombre, verdaderamente hombre, y no poder, es una condenación radical personal y social.

Cristo nos salva, no sólo enseñándonos, su doctrina y su moral, sino dándonos poder para vivir su Evangelio. Ese poder es algo tan maravilloso que parece poesía; pero es lo más nuclear en nuestra fe: Cristo vino a participarnos la naturaleza divina, el mismo ser de Dios, su Espíritu Santo. Así, el hombre débil, por una gracia maravillosa en extremo, está divinizado, recibe un poder sobrenatural.

El poder de Dios hace al hombre capaz de pensar, querer y obrar con la luz y fuerza de Dios. La vida de Dios en nosotros nos da la capacidad para lo que de otra manera es imposible. La participación del Espíritu de Dios que vive en nuestro espíritu nos da el poder. Podemos! Cristo nos lo ordena: Amaos los unos a los otros como yo os he amado. Sólo a seres humanos divinizados Cristo les podía dar semejante mandato. Podemos y debemos!

Cristo quiso salvarnos, pero no a cada uno sólo, sino en comunidad.

Cristo comprendía muy claramente la fuerza corruptora del mundo y sabía que el hombre solo, en medio de esta corriente, era arrastrado. Por eso fundó la Iglesia, como una sociedad de hombres al derecho. Más aún, de hombres divinizados que se alimentan y fortalecen con su cuerpo. Son iluminados con la fe.

La Iglesia de Cristo es como un barco en el mar de los tiburones: el barco de los que no quieren hundirse, de los que se quieren salvar. El espíritu de Dios que está en cada uno, está en la Iglesia.

Pero la Iglesia es una comunidad de millones. Es importante que vivamos el espíritu de Dios, el espíritu de la Iglesia, en una comunidad pequeña donde existencialmente seamos personas, personas que aman, que viven para servir, que piensan, sienten y actúan en cristiano.

Dios nos da una naturaleza nueva y una sociedad nueva. Voy a poner aquí estos hombres con fuego en el pecho, para que recuerden que dios nos hace hombres divinizados. Y así, unidos, nos da el poder de ser personas para amar según la voluntad de Dios.

Creo que ahora comprenden que el hombre ideal que ustedes diseñaron, sin la potencia de Dios, es sólo un ideal, un bello sueño, pero no se da realmente. El egoísmo, el materialismo, la corriente de la sociedad acaban por ponerlo al revés. Para ser el hombre que ustedes quieren ser, tienen que ser el hombre en gracia, personas divinizadas; personas que , unidas con otras, forman comunidad en Cristo, es decir, que son células vivas del gran cuerpo de la Iglesia.

Si no vivimos, consciente y seriamente, nuestra vida de Dios, como personas y como grupo eclesial, seremos hombres al revés o rotos.

LA CONVERSION

El paso del hombre al revés, al hombre al derecho, más bien, al hombre nuevo, en gracia, se llama conversión.

Voy a explicar brevemente esta conversión. Lo que la debe preceder y lo que la puede mantener.

Esta conversión, este pasar de estar al revés a estar al derecho, no consiste sólo en un arrepentimiento pasajero, como tantos que se tienen para confesiones rutinarias.

Esta conversión consiste en un cambio de mentalidad, en ver al revés, lo que está al revés y querer no estar así, sino al derecho, hasta el punto de vivir! como verdadero hombre; ser realmente persona para amar.

Convertirse es cambiar de visión, de actitudes, de valores, es cambiar de vida, vivir según el evangelio, según el espíritu de Cristo. Esto supone morir al egoísmo y al materialismo y resucitar al espíritu y al amor. Voy a poner aquí en el centro la imagen de Cristo Crucificado y la de Cristo resucitado, para indicar que esta conversión la tenemos que realizar uniéndonos a la muerte y resurrección de Cristo.

La conversión significa morir a una concepción de la vida centrada en ti y en tus intereses; morir a la sensualidad, a la ambición, al orgullo y al ansia de poder y de sobresalir. Morir a todo lo que me impide ser persona para amar, morir al pecado. Convertirse es optar por Cristo y su visión de la vida. La conversión significa resucitar a una nueva vida, a una vida vivificada por el Espíritu de Dios, vida en verdad humana, vida como la de Cristo; libre para amar sin límite, vida vigorosa en la Iglesia.

Esta muerte es, como toda muerte, difícil.

Nuestras malas inclinaciones, no sólo quieren morir, exigen el dominio de nuestra vida. Es muy difícil no vivir la vida que todos tienen como la única vida y, más difícil, vivir como vida lo que la mayoría juzga como locura o tontera.

Esta resurrección es maravillosa: resucitas del pecado a ser plenamente tú, a ser persona divinizada, persona para amar; pero esta resurrección está suponiendo un morir continuo, pues no puedes resucitar si no mueres, como no puedes despertar si no te has dormido. Voy a poner entre Cristo que muere y Cristo que resucita esta flecha. Significa que al morir resucitas, no te quedas muerto, en cuanto mueres al egoísmo, resucitas al amor. Esta resurrección es bella, pero esta belleza sólo se capta con la fuerza que necesita para ser vivida, con una gracia especial de Dios.

Los espejismos de la otra vida que no quire morir, nos impiden resucitar. Por esto necesitamos identificarnos con la muerte y resurección de Cristo, para que la fuerza del Espíritu de Cristo, que lo llevó a morir y resucitar nos haga capaces de morir y resucitar, de dejar que Cristo siga muriendo y resucitando en nosotros.

 

DOS CONDICIONES PARA CONVERTIRSE

Les dije que esta conversión tenía condiciones para darse y condiciones para mantenerse; voy a explicar primero las condiciones para darse; son querer y pedir.

La primera es querer

 

Este querer no se puede dar sin una gracia de Dios, pero exige nuestra cooperación; si no queremos convertirnos no nos convertimos. Querer! parece tan fácil al decirlo, pero ya les decía que es difícil. Querer morir, supone un gran esfuerzo de razón y fe, para ver lo que tiene de muerte, la muerte; de negativo, lo que no queremos vivir.

Gracia y esfuerzo nos tienen que llevar a no querer vivir la muerte, a no querer ser egoístas, superficiales, materialistas, soberbios, ambiciosos, viciosos. Cuando se dice, así en abstracto, casi como reflejo nos brota decir: yo no quiero ser eso; pero cuando miramos de cerca los gustos que nos podemos dar y vemos, al alcance de nuestra mano, el dinero o el placer, el poder y la posición, las ideas se van como globos a las nubes y nosotros abrazamos las satisfacciones de la tierra.

Querer morir supone ver, como no bueno, lo que la parte más dominante de ti, quiere como bueno y lo que la mayor parte de la sociedad, la que impone el ambiente, tiene como bueno. Querer a toda costa resucitar, consiste en considerar esa vida según el espíritu, esa vida de amor, como lo más valioso, como para sacrificar, por ella, la otra vida que es tenida como muerte. Querer! Parece tan fácil y es tan difícil! Pero no hay imposibles para Dios.

 

La segunda condicion es pedir

Aquí voy a poner estas manos tendidas, como suplicando, indican que este querer es un querer en la impotencia, un querer que implica súplica. En la primera parte de la conferencia, creo que quedó claro, que para el hombre es imposible pasar, de estar al revés, a estar al derecho; este querer debe ser un querer humilde, que quiere y conoce su necesidad de ayuda, de salvación. Tengo que querer como todos los enfermos que se acercaron a Jesús querían curarse, y tengo, como ellos, que sentir mi impotencia para curarme solo. Tengo que tener fe en que el puede curarme y pedírselo: <<Señor, si Tú quieres, puedes curarme>>. Tengo que sentirme pésimo, como el hijo pródigo entre los cerdos, y querer volver, pero con conciencia de la necesidad de pedir perdón y de pedir ser recibido.

Querer y pedir, gracia y esfuerzo producirán la curación y la divinización, para poder convertirme. Sin humildad y valentía no habrá conversión. Gracia y voluntad son los dos pilares para sostener la opción fundamental por Cristo.

 

Condiciones para mantener la conversión: ROCAS

Ahora vamos a explicar las condiciones de posibilidad para hacer que la conversión se mantenga, van a estar resumidas en el acróstico ROCAS y son: Reflexión, Oración, Comunidad, Apostolado, Sacrificio.

Cristo dijo que si la casa se construye sobre arena vendrán los vientos y las aguas y la arruinarán; en cambio, si se construye sobre rocas, se mantendrá firme, ya pueden venir los vientos y las aguas, la casa se mantendrá firme. (Casa sobre rocas).

La R. de rocas significa reflexión. sin profundidad, sin meditación seria sobre quiénes somos y qué queremos; sin ahondar en nuestras posturas ante Dios, ante los demás y ante los bienes de la tierra; sin estudio serio de la palabra de Dios de y nuestra fe será imposible mantenernos al derecho y nos iremos poniendo al revés, como tantos que nos rodean. Reflexionar significa: pensar a fondo, estudiar y analizar; significa consultar y discutir; significa no vivir en la superficialidad, sino orientar nuestra nave con el timón hundido en lo profundo de la verdad. Reflexión es lo que hemos hecho esta mañana.

La O significa oración. Ya les habíamos dicho que la súplica era necesaria, como condición para que sea posible la conversión. También para que se mantenga es necesaria la oración, no sólo de petición, sino la oración que nos mantiene unidos con Dios: sea de adoración,de alabanza, de pedir perdón o dar gracias. Este encuentro tiene un buen tiempo dedicado a la oración. Hoy en la tarde habrá una mesa redonda sobre la oración. Por esto aquí solo apunto que sin la oración, la conversión no se podrá mantener.

La C significa comunidad. Dice la Biblia en el Eclesiastés, Cap.4, verso 10. Ay del solo, si cae no habrá quién lo levante! En esta sociedad de hombres al revés, si te quedas solo te irás poniendo al revés. En ti mismo hay como una ley de gravedad que te jala hacia abajo, hacia el pecado. Para mantenerte arriba necesitas ser como un ladrillo que resiste a la gravedad formando bóveda con otros. El ambiente es helado, necesitamos hacer un ambiente sano, como termo, eso lo da un grupo,un grupo con ideales,como los que ustedes han dicho; un grupo donde reine una mentalidad cristiana, y se busquen valores evangélicos, donde se aprecie el espíritu y se convaliden las actitudes, donde se reconozca y alabe la conducta virtuosa, un grupo donde Dios esté en el centro.

La A significa apostolado: acción humana, social y cristiana. Si tú ves que el Espíritu de Cristo es bueno para ti, vas a tratar de difundirlo y el difundirlo te hará estimarlo y vivirlo más. Nadie da lo que no tiene, así, si das, es porque tienes o te empeñas en conseguir. El Espíritu es como una catarata, es como el fuego o como el amor, mientras más se da más crece.

Mañana vamos a tener una mesa redonda sobre la comunidad apostólica o el grupo de acción, vamos a unir estar dos condiciones de posibilidad para mantener la conversión, porque así es en la vida de todos los grupos cristianos.

La S significa sacrificio. Este es el cincel para realizar tu obra maestra. Si no hay capacidad de sacrificio, no puede haber cruz, ni muerte a las malas inclinaciones, ni resurrección, y todo se queda en palabras y seguirás tan egoísta, tan materialista y tan lejos de Dios; tu tarea salvadora en el mundo no se hará.

Mañana tendremos la paraliturgia del ayuno para reflexionar y vivir el sacrificio. Será libre para que vivenciemos más la dificultad y nuestra debiliad y como Dios nos habla a través del sacrificio. Aquí conviene anunciarles lo del ayuno.

Lo que resta del encuentro va a ser penetrar más en estas condiciones de posibilidad, para poder mantener esta conversión en adelante, por eso este encuentro se llama Rocas y Fidelidad.

Al terminar esta conferencia conviene dejar al grupo un momento en el salón para dialogar con él sobre preguntas que quieran hacer, sobre inquietudes que tengan y sobre inquietudes que tiene el conferencista después de dar la charla.

No conviene terminar y pasar al comedor como si se hubiera hablado de cualquier cosa que se oye y se olvida.

Sobre el tema de esta charla conviene cuestionarlos después del encuentro, cuando se reúnan todos o por amigos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GRUPO VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS
PARROQUIA MARIA INMACULADA
MERIDA, YUC. MEXICO