NO INSTALARSE EN EL PROPIO EGOISMO
- El egoismo: es el enemigo nuemro uno de la felicidad, de libertad y de la realizacionn personal.
- El egoista : es un suvdesarrollado social que nunca podra sentir nicelebrar las gozadas de darse, del gastarse y del entregarse por los demas.
- El egoista: es un eterno eneno lpor haber pricindido de realizarse y personalizarse por y con los otros.
- El egoista: pierde la identidad humana al no dejar que los demas le personalicen.
- El egoista: dice que no necesita de los demas para sentrila alegria de vivir, y por eso, vivie sin alegria.
- El egoista: es el que absolutiza el placer y, con el tiempo, termina en la filisofia de la nada y de la desesperacion.
- El egoista: niega, con su obra, que los demas puedan en la definicion de su personalidad.
- El egoista: antepone la propia utilidad y provecho a todos los segitimos derechos de las personas, con las cuales coexisten.
- Egoista: es el hombre esclavo de si mismo, en que busca excsiva y exclusivamente sus intereses, sin pensar nunca en los demas.
- El egoista: es un enfermo mental, que dice bastarse a si mismo y que no necesita ni a Dios ni a los demas. El egoista es el dios de si mismo.
2. DECALOGO
1. Porque la juventud no es pasivismo e indolencia, sino esfuerzo renaz para alcanzar metas sublimes, aunque cueste.
2. Porque la juventud no es cerrar los ojos a la realidad, sino rechaza las hippocresias convencionales, y buscar y practicar apasionadamente la verdad.
3. Porque la juventud no es evasion o indiferentismo, sino compromiso solidario con todos, especialmente con los mas necesitados.
4. Porque la juventud no es busqueda del placer egoista, sino impulso incesante de apertura y voluntad de servicio.
5. Porque la juventud no es violento torbellino revolucionario, sino dedicacion y esfuerzo para contruir con cedios pacificos una sociedad mas humana, fraterna y partucipativa.
6. Tratandose de jovenes que han conocido a Cristo (el primero entre los hermanos) que quiere la dignidad y el bien de todos, el amor a El, ha de llevar a pensar en los demas.
7. El amor a Cristo ha de obligar a no instalarse en el propio egoismo, sino a abrirse a los demas. Porque Dios es nuestro Padre comun y, en consecuencia, todos somos hermanos.
8. Siendo imgen y semejanza de Dios, nuestra vida no debe ser para nosotros solos, sino que debe ser un don, un regalo para los demas.
9. Poner, pues, nuestras cualidades al servicio de los otros, especialmente de los mas necesitados.
10. Con esta apertura a Dios y a los hombres encontraras la realizacion de nuestra personalidad. Sed, por ello, fieles a nosotros mismos, a nuestro ser de cristianos.
GRUPO VALORES
HUMANOS Y CRISTIANOS
PARROQUIA MARIA INMACULADA
MERIDA, YUC. MEXICO