DOGMAS Y APARICIONES

 

En muchas ocasiones se habla y se pregunta sobre la veracidad de alguna aparici¢n de la Virgen o de alg£n santo, en muchas ocasiones la comunidad pregunta por qu‚ no se ha aceptado o por qu‚ la Iglesia tarda tanto en aceptar algunas de estas presencias especiales de Dios. Muchos tildan a la Iglesia de retrograda, otros la acusan de obstaculizar la fe y muchos otros sin cuestionar se alejan de la obediencia de la Iglesia.

Para poder entender estos "por qu‚s" necesitamos conocer algunas cosas de la estructura interna de la Iglesia.

 

EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA

"Cristo nuestro Se¤or, plenitud de la Revelaci¢n, mand¢ a los Ap¢stoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente de toda norma de conducta, comunic ndoles as¡ los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que El mismo cumpli¢ y promulg¢ con su voz" (Vat. II DV7).

La transmisi¢n del Evangelio, seg£n el mandato del Se¤or se hizo de dos maneras:

+ oralmente(tradici¢n): "Los ap¢stoles, con su predicaci¢n, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que hab¡an aprendido de las obras y palabras de Cristo y lo que el Esp¡ritu Santo les ense¤¢.

+ por escrito:"los mismos ap¢stoles y otros de su generaci¢n pusieron por escrito el mensaje de la salvaci¢n inspirados por el Esp¡ritu Santo (Cfr. Concilio de Cart go,397 Dz. 92; Concilio de Trento 1546 Dz.783). El £ltimo de los libros revelados escritos es el Apocalipsis escrito alrededor del a¤o 100 D.C.

La tradici¢n y la Sagrada Escritura "est n ¡ntimamente unidas y compenetradas, porque ambas surgieron de la misma fuente y tienden a un mismo fin (DV9).

La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiraci¢n del Esp¡ritu Santo".

La Tradici¢n recibe la Palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Esp¡ritu Santo a los Ap¢stoles y la transmite ¡ntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Esp¡ritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicaci¢n".

Para que el Evangelio se conservara constantemente ¡ntegro y vivo en la Iglesia, los ap¢stoles dejaron como sucesores suyos a los obispos, entreg ndoles su propio cargo del magisterio (ense¤anza). La Tradici¢n y la escritura son como un espejo en que la Iglesia peregrina en la tierra contempla a Dios, de quien todo lo recibe, hasta que le sea concedido el verlo cara a cara, tal como es (1 Jn. 3,2). La predicaci¢n apost¢lica, que est  expuesta de un modo especial en los libros inspirados, deb¡a conservarse hasta el fin de los tiempos por una sucesi¢n contin£a(2 Tes. 2,15; Jud. 3).

Lo que ense¤aron los ap¢stoles, encierra todo lo necesario para que el pueblo de dios viva santamente y aumente su fe, y de esta forma la Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su culto perpet£a y transmite a todas las generaciones todo lo que ella es, todo lo que cree.

La tradici¢n, que deriva de los Ap¢stoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Esp¡ritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensi¢n de las cosas y de las palabras transmitidas, ya que por la contemplaci¢n y el estudio de los creyentes, que las meditan en su coraz¢n (Lc. 2,19), ya por la percepci¢n ¡ntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesi¢n del Espiscopado recibieron el crisma cierto de la verdad.

La Tradici¢n de que hablamos aqu¡ es la que viene de los Ap¢stoles y transmite lo que ‚stos recibieron de las ense¤anzas y del ejemplo de Jes£s y lo que aprendieron por el Esp¡ritu Santo. Es preciso distinguir entre esta TRADICION y las "tradiciones": teol¢gicas, disciplinares, lit£rgicas o devocionales nacidas en el transcurso del tiempo en las Iglesias locales. Estas constituyen formas particulares en las que la gran Tradici¢n recibe expresiones adaptadas a los diversos lugares y a las diversas ‚pocas. S¢lo a la luz de la gran Tradici¢n aqu‚llas pueden ser mantenidas, modificadas o tambi‚n abandonadas bajo la gu¡a del Magisterio de la Iglesia.

El dep¢sito sagrado (1 Tim. 6,20) de la fe, contenido en la sagrada tradici¢n y en la Sagrada Escritura fue confiado por los Ap¢stoles al conjunto de la Iglesia (DV 10).

El oficio de interpretar aut‚nticamente la Palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado s¢lo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir a los obispos en comuni¢n con el sucesor de Pedro, el Obispo de Roma.

El Magisterio no est  por encima de la Palabra de Dios, sino a su servicio, para ense¤ar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Esp¡ritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente y de este £nico dep¢sito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser cre¡do (DV 10).

 

LOS DOGMAS DE LA FE

El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesi¢n irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelaci¢n divina o verdades que tienen con ellas un v¡nculo necesario.

Cuando hablamos de Magisterio de la Iglesia queremos referirnos a:

* EL PAPA

Es el sucesor de Pedro (Mt. 16,16) y el continuador de su obra(que es la de Cristo). Sobre El descansa el encargo de Cristo de comunicar la redenci¢n a todos los hombres, esta obra debe continuar hasta la consumaci¢n de los siglos. El es el primado y es infalible (El Romano Pont¡fice es infalible cuando habla "EX CATHEDRA" esto es, cuando cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos, define por su suprema autoridad apost¢lica que una doctrina sobre la fe y costumbres debe ser sostenida por la Iglesia universal, por la asistencia divina que le fue prometida en la persona de Pedro.(Magisterio de la Iglesia DZ 1839).

Hay que distinguir cuando el Papa habla:

+ Ex cathedra = dogma (Infalibilidad)

+ Carta enc¡clica = tiene validez para toda la Iglesia, porque es un problema que ata¤e a toda la Iglesia.

+ Carta pastoral = tiene validez para alg£n grupo de la Iglesia (Ejem. solo a sacerdotes, solo a matrimonios, etc)

+ Documento de algunas congregaciones de la Santa Sede = tiene validez para quien esta dirigida. No es propiamente del Papa y tiene valor normativo, no dogm tico

+ Homil¡a = Son consejos y recomendaciones doctrinales o morales a la comunidad que le habla. No es dogm tica

+ Catequesis (Mi‚rcoles o Audiencias) = son ense¤anzas para alguna ocasi¢n especial y particular

Nosotros los cristianos debemos escuchar al Santo Padre no £nica y exclusivamente cuando habla "ex cathedra" sino en todas sus ense¤anzas, aunque sepamos que no todas tiene la misma fuerza de la infalibilidad.

 

* LOS CONCILIOS ECUMENICOS

Reuni¢n mundial de Obispos para tratar asuntos que ata¤en a toda la Iglesia. Son Magisterio de la Iglesia. No todos los escritos tienen la misma fuerza hay: constituciones dogm ticas, Decretos y Declaraciones.

Deben estar unidos al Papa que los convoca y confirma.

* LOS CONCILIOS LOCALES

Reuniones locales ya sea Nacionales, por regiones o diocesanos, donde se discuten asuntos pastorales de la Iglesia con el fin de adaptar la doctrina universal a la Iglesia local.

* CONFERENCIA EPISCOPAL

Los Obispos de cada continente unidos estudian y aplican pastoralmente la doctrina contenida en alg£n concilio ecum‚nico.

 

* EL OBISPO

Representa al Magisterio de la Iglesia en una porci¢n del Pueblo de Dios que llamamos di¢cesis. Debe estar en comuni¢n con el Papa y los dem s Obispos.

Existe un v¡nculo org nico entre nuestra vida espiritual y los dogmas. Los dogmas son luces en el camino de nuestra fe, lo iluminan y lo hacen seguro. De modo inverso, si nuestra vida es recta, nuestra inteligencia y nuestro coraz¢n estar n abiertos para acoger la luz de los dogmas de la fe (Jn, 8,31-32).

 

 

LAS APARICIONES

¨CUANDO LA IGLESIA LAS ACEPTA?

Al hablar de Revelaci¢n, mencionamos una revelaci¢n p£blica ( Tradici¢n y Sagrada Escritura) y otra privada, que es la que se da a algunas personas particulares para casos particulares.

La Iglesia proclama para toda la Iglesia Universal lo que dice la Palabra de Dios y deja a la libertad las personas las revelaciones privadas.

Aclaraci¢n importante: no estoy diciendo que no las acepta, £nicamente que quedan a la libertad de la persona el creer en esa revelaci¢n privada o no. La raz¢n de esto, es porque solo aceptamos lo que dice la Sagrada Escritura.

Muchas veces (por no decir casi siempre) a los videntes de alguna aparici¢n o revelaci¢n privada la Iglesia lo nombra santos, con esto se da una aprobaci¢n impl¡cita de su obra, escritos y visiones, sin presionar a nadie a creer.

Las apariciones de la Virgen, casi siempre se dan en momentos dif¡ciles de la vida de la Iglesia, en donde ella como Madre quiere recordarnos alg£n punto olvidado (nunca a¤ade nada a la revelaci¢n) y se aparece en alguna ciudad. Mucha gente pide su aprobaci¢n y se extra¤a del silencio de la Iglesia como Jerarqu¡a. Razones:

+ Prudencia. En ocasiones mientras est n las apariciones es mejor no decir nada, para ver el desenlace final. Se han dado caso de muchos charlatanes.

+ Hay que constatar si es algo de Dios

+ Hay que analizar la vida de los videntes, para comprobar si son personas de Dios

 

Las apariciones no son aprobadas por la Iglesia, menos son declaradas dogmas, ni se dan comunicados oficiales. El tiempo, la santidad y la obediencia a la Iglesia son las que dan una aprobaci¢n impl¡cita.

Puede darse el caso que alg£n Papa vaya al santuario hecho posteriormente a rezar y que hable en alguna homil¡a o lo mencione en alguna ocasi¢n, esto no significa una aprobaci¢n oficial (dogm tica) ni obligar a creer, pero si es una aceptaci¢n del hecho.

GRUPO VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS
PARROQUIA MARIA INMACULADA
MERIDA, YUC. MEXICO