CURSO DE FORMACIÓN BÁSICA

Para agentes de Evangelización y Catequesis

 

Pbro. Lic. Jorge Oscar Herrera Vargas

Hna. Lic. Ma. Rosalba Chávez Esquivel MGSpS

Seminarista José Santos García Guevara

 

SECRETARIADO DE EVANGELIZACIÓN, CATEQUESIS Y BIBLIA

ARQUIDIÓCESIS DE YUCATÁN

1996

 

 

ABREVIATURAS

 

A.A. Decreto Apostólica actuositatem, sobre el apostolado de los seglares. Del Concilio

Vaticano II.

A.G. Decreto Ad Gentes sobre la actividad misionera de la Iglesia. 7 de Diciembre 1965.

Del Concilio Vaticano II.

C.T. Catechesi Tradendae Exhortación apostólica de Juan Pablo II sobre la catequesis en nuestro tiempo.

C.C. Código de Derecho Canónico. Del 25 de Enero de 1983.

C. D. Decreto Cristus Dominus, sobre el oficio pastoral de los Obispos.

Del Concilio Vaticano II.

D.V. Constitución Dogmática Dei Verbum, sobre la divina revelación.

Del Concilio Vaticano II.

D.P. Documento de Puebla. Tercera Conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrada en Puebla, México. 28 de Enero 1979.

D.C.G Directorio Catequístico General. Sagrada Congregación de Clero. 11 de abril 1971.

D.C.N. Directorio Catequístico Nacional. Sagrada Congregación del Clero.

 

D.Q. Documento de Quito. 1a. Semana Latinoamericana de Catequesis. Comunidad

catequizadora en el presente y en el futuro de América Latina. 3 al 10 de Octubre de

1982.

 

E.N. Evangelii Nuntiandi. Exhortación Apostólica de Pablo VI sobre la Evangelización en el mundo contemporáneo.

G.S. Constitución Dogmática Gaudium et spes sobre la Iglesia en el mundo actual. Del Concilio Vaticano II.

 

L.G. Constitución Dogmática Lumen Gentium sobre la Iglesia.

Del Concilio Vaticano II.

 

L.C.C.M. Líneas Comunes de la Catequesis en México.

MED. Documento de Medellín Segunda conferencia del Episcopado Latinoamericano.

Celebrada en Medellín, Colombia el 7 de Septiembre de 1968.

 

PRESENTACIÓN

"Id y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo..." Mt. 28,19. Palabras que nos dijo Jesús a la Iglesia, para mostrarnos el camino que tendríamos que seguir a partir de ese momento y que explican nuestra vocación de Pueblo de Dios. "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, hasta los confines de la tierra". (Hech. 1,8).

A partir de ese llamado, nosotros sentimos la necesidad de comunicar este mensaje por todos lados. Al final del milenio y después de 500 años de iniciado el anuncio del Evangelio en nuestra América, queremos con el Papa emprender una Nueva Evangelización. Toda la obra de la Iglesia, pero especialmente la catequesis debe mirar a esta Nueva Evangelización, que contemplando lo ya andado, se proyecte en una nueva manera de compenetrarse en la fe, enraizada en sus valores culturales, pero dentro de la mentalidad del hombre de hoy.

 

Desde hace muchos años, el Secretariado de Evangelización, Catequesis y Biblia -antes Cofradía de la doctrina Cristiana- se dio a la tarea de organizar la Catequesis en las parroquias. Hoy, podemos ver los frutos de este trabajo en tantas personas que han dado su vida construyendo el Reino de Dios en tantas parroquias y centros de catequesis. Igualmente podemos descubrir un trabajo fuerte en la formación de catequistas. Hoy los que servimos a Dios en el SEDEC, retomando y reelaborando el trabajo de formación de catequistas, queremos presentar este CURSO BÁSICO PARA LA FORMACIÓN DE CATEQUISTAS como un fruto del trabajo de nuestros antecesores y del trabajo en equipo realizado en conjunto con el equipo auxiliar.

 

Este CURSO BÁSICO, pretende ser un material auxiliar para todos los que trabajen: en la formación de catequistas y los coordinadores del catecismo. Siendo un instrumento que les permita iniciar el proceso para entender su vocación de catequista, su lugar dentro de la Iglesia y todo lo que se necesita para dar el catecismo, de tal manera que la Palabra de Dios se haga vida en quien recibe el mensaje.

 

"En la Iglesia de Jesucristo nadie debería sentirse dispensado de recibir la catequesis; pensamos incluso en los jóvenes seminaristas y religiosos, y en todos lo que están destinados a la tarea de pastores y catequistas, los cuales desempeñarán mucho mejor ese ministerio si saben formarse humildemente en la escuela de la Iglesia, la gran catequista y a la vez la gran catequizada"

Catechesi Tradendae 45.

 

La experiencia de dar cursos en diversas comunidades de la Diócesis, nos ha motivado a realizar y presentar este trabajo, que surge de la búsqueda de nosotros por conocer, vivir y expresar nuestra vocación de catequistas, a la que nos sentimos llamados.

 

Pbro. Lic. Jorge Oscar Herrera Vargas

Hna. Lic. Ma. Rosalba Chávez Esquivel MGSpS

Seminarista José Santos García Guevara

 

 

 

 

 

 

MODO DE USAR ESTE CURSO BÁSICO:

 

1. El curso presupone que el grupo tiene una formación humana personal e integración grupal, en caso de que no se tenga, se puede dar ese curso en otro momento.

 

2. El tema presenta esquemas desarrollados y explicados, presuponiendo que quién da el curso está capacitado con

un mínimo de conocimiento de la doctrina y pedagogía cristiana. Si se carece el SEDEC imparte en verano y en otros momentos cursos de formación.

 

3. Las actividades están puestas en ocasiones para escoger algunas, pero siempre quien da el curso debe discernir sobre el modo concreto de asimilarlas de acuerdo al tiempo disponible.

 

4. Las oraciones son propuestas para que antes y después de cada tema se realice una breve oración, pueden ser cambiadas dependiendo de la marcha del curso.

 

5. El curso puede darse a modo de retiro o en clases semanales.

 

FE DE ERRATAS

pág. 34 dice Dicologísmo, debe decir Psicologísmo

 

La numeración del capítulo segundo esta errada

Debe ser Capítulo Segundo

2. CATEQUESIS: MISIÓN Y CONTENIDO 19

2. 1 HISTORIA DE LA CATEQUESIS 19

2. 2. LA CATEQUESIS COMO PROCESO DE FE 20

2.2.1. LOS TRES NIVELES LA PASTORAL PROFÉTICA: 20

2.2.2. LA CATEQUESIS ES LA RAMA PROFÉTICA DE LA PASTORAL 20

2.2.3. TAREAS PROPIAS DEL MINISTERIO DE LA CATEQUESIS: 21

2.3. ¿QUÉ ES LA CATEQUESIS? 21

2.3.1. ENSEÑANZA 22

2.3.2. SISTEMATIZACIÓN Y ORDENAMIENTO 22

2.3.3. OBJETO DE LA CATEQUESIS 22

2.3.4. FIN DE CATEQUESIS 23

2.4. LUGARES FUNDAMENTALES DE LA CATEQUESIS 23

2.4. SÍNTESIS PANORÁMICA DE LA CATEQUESIS 25

2.4.1. LA VERDAD SOBRE JESUCRISTO EL SALVADOR 25

2.4.1.1. ¿QUIEN ES? 26

2.4.1.2. ¿Y PARA QUÉ VINO CRISTO? ¿CUÁL FUE SU MISIÓN? 28

2.4.1.3 . EL CATEQUISTA HOY 29

2.4.2. LA VERDAD SOBRE LA IGLESIA 30

2. 4. 2. 1. LA IGLESIA, PRESENCIA DE JESÚS RESUCITADO EN LA HISTORIA 30

2.4.2.2. CRISTO INSTITUYE LA IGLESIA 31

2.4. 2. 3. NUESTRA COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA IGLESIA 32

2. 4. 2. 4. LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA 32

2.4. 2. 5. MARÍA, MADRE Y MODELO DE LA IGLESIA 32

2. 4. 3. LA VERDAD SOBRE EL HOMBRE 33

2.4. 3. 1. EL CATEQUISTA HOY 34

 

 

 

 

Oración Inicial: ANTE EL SANTÍSIMO

 

 

 

 

 

 

De rodillas o de pie

 

Canto: Con y por Amor, Martín Valverde

 

Señor mío Jesucristo que por nuestro amor permaneces noche y día en este sacramento lleno de bondad y amor esperando, llamando y recibiendo a todos lo que vienen a visitarte. Creo firmemente que en la Hostia estás en cuerpo, alma y Divinidad. Te alabo y te agradezco todo lo que haz hecho por mí. Te doy gracias por hacerme llamado a este "Curso de formación para catequistas", quiero en este momento poner ante tus pies mi fe y el deseo de tomar este curso para mi superación personal y el bien de los ... (niños, jóvenes, adultos) a los que les doy catecismo.

 

Sentados

 

Canto: Nadie te ama como yo, Martín Valverde.

 

En este momento de oración junto a ti, quiero sentirte presente y actuante en mi vida, se que estás ahí y por eso vengo con las siguientes intenciones:

1.- Agradecerte el don y llamado que me haz hecho como catequista

2.- Adorarte como otras veces lo he hecho, pero ahora en compañía de esta comunidad de catequistas

3.- Sentirme una comunidad contigo y con estos hermanos

 

Sé Señor que es importante la intención del corazón, quiero ponerla en este momento junto a ti, pero también el esfuerzo, buena voluntad y estudio, para conocerte más. También deseo que bendigas mis intenciones apostólicas y el esfuerzo que quiero hacer por mejorar mi manera de dar catecismo.

De rodillas

Para terminar este momento de oración ante ti, quiero Señor, consagrarme a tu Sagrado Corazón:

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano; míranos humildemente postrados ante tu altar. Tuyo soy y tuyo quiero ser; y para que podamos hoy unirnos más íntimamente contengo, cada uno de nosotros se consagra espontáneamente a tu sagrado corazón. A Él sea la gloria y el honor por los siglos de los siglos Amén.

 

Canto: Amigo Jesús.

 

 

 

 

1. SUJETO DE LA CATEQUESIS

 

1.1. VOCACIÓN AL APOSTOLADO

 

1.1.1. ¿QUÉ ES VOCACIÓN?

 

Es el llamado por parte de Dios. Es Dios quien toma la iniciativa, encomendándole una misión o tarea al hombre, de quien espera una respuesta concreta por la fe. Dios es el autor de toda vocación, El es quien llama, quien inspira la respuesta libre del hombre y quien concede la gracia de ser fiel. Su llamado y nuestra fidelidad tienen lugar en el tiempo, permitiendo así el advenimiento gradual del Reino de Dios, y, al mismo tiempo, la construcción de un mundo mejor (G.S. 39).

 

¿Cómo descubrimos la vocación?

Como algo gratuito. Dios es quien nos regala la vocación; El nos elige, nos llama por nuestro nombre y nos envía (Jn. 15,16 y Jer. 1,3-10). Nuestra vocación es una gracia de Dios (Ef. 3,8 y Mt. 10,8), en orden a construir su Iglesia.

 

¿Cuándo y cómo nos llama Dios?

Dios llama a lo largo de nuestra vida (D.P. 852).

 

* primera llamada. Llamado de Dios a ser hombre (llama a la vida, a la defensa de la dignidad.

 

cuerpo Inteligencia = verdad Dios

Hombre --------- < = libertad = Amor < Demás

alma voluntad = bien a mí mismo

 

El hombre está formado por cuerpo y alma, que forman una unidad; el hombre tiene dos facultades: inteligencia que busca la verdad y voluntad que tiende al bien. Cuando el hombre utiliza adecuadamente su inteligencia y voluntad es libre, que es la mayor capacidad que el hombre tiene. El momento donde expresa mejor su libertad es cuando ama a Dios a los demás y a sí mismo al mismo tiempo.

 

Dios me llama a la vida humana, a ser auténtico hombre en el pleno sentido de la palabra, usando todas mis capacidades y facultades. La respuesta que como hombre doy, es serlo plenamente y esto se concretiza en lo que llamamos como realización o búsqueda de la felicidad.

 

* Segunda llamada. Llamado de Dios a la vida cristiana.

El día del bautizo, Dios llama al hombre para que entre a formar parte de Cristo Profeta, Rey y Sacerdote, dentro de la comunidad que llamamos Iglesia y con el bautismo somos invitados a la santidad ( Santo es el que es feliz y hace felices a los demás).

 

Profeta = Anunciar el Reino de Dios

Cristo < Sacerdote = Celebrar la vida en los sacramentos, junto con todo el pueblo de Dios

Rey = Servidor de sus hermanos, es decir, en amor.

Dios llama a la vida eterna, la misión, el envío es a ser apóstol de Cristo donde quiera que se encuentre y la respuesta es cumpliendo esta triple función de Cristo, pero dentro de una comunidad concreta. En nuestro caso en Yucatán, en la comunidad a la que Dios nos ha invitado a amarlo.

 

¿Por qué desde nuestro bautismo?

Porque:

+ Desde nuestro bautismo quedamos incorporados a Cristo y nos hacemos miembros de la Iglesia.

+ A partir de este momento recibimos la participación en el ministerio profético, sacerdotal y real de Cristo, quedando así comprometidos a cumplir la misión de la Iglesia o sea del Pueblo de Dios (A.A. 2; L.G. 31)

+ En otras palabras, como los bautizados formamos la Iglesia: Nuevo Pueblo de Dios, Cuerpo Místico de Cristo y comunidad de creyentes, quiere decir que nosotros debido a que nos hacemos otros "Cristos" por el bautismo somos Profetas, Sacerdotes y Reyes; "Linaje escogido, Sacerdocio real, nación Santa" (1 Pe. 2,9-10; L.G. 9)

+ Y ya que todos los bautizados participamos de la misión salvífica de Cristo por el hecho de ser Iglesia, cabe recalcar aquí que los Laicos tienen un papel de gran importancia como cooperadores de la verdad y complementadores del ministerio Pastoral (A.A. 6)

Esta acción es de todo el pueblo de Dios, de todos los cristianos.

 

* Tercera llamada. Llamado de Dios para un estilo de vida o lo que llamamos vocación específica. Dios invita a expresar nuestra vocación a la felicidad (ser hombre) dentro de una Iglesia (ser cristiano), pero en una manera específica de vida ( vivir nuestro cristianismo en orden a la santidad). En nuestra Iglesia las concretizamos de la siguiente manera:

 

a.- Vocación al sacerdocio ministerial (D.P. 855)

b.- Vocación a la vida religiosa (D.P. 856)

c.- Vocación laical (D.P. 857)

+ al matrimonio

+ a vida célibe o de soltería

 

1.1. 2. IDENTIDAD DEL CATEQUISTA. APÓSTOL.

 

¿Quién es un apóstol?

Es un enviado para anunciar con su vida la Buena Nueva (A.G. 3). Cristo misionero del Padre anuncia esta Buena Nueva que tiene como centro la Salvación. Esta Buena Nueva tiene que ser recibida por todo hombre como gracia y misericordia, pero a la vez, cada uno debe conquistarla con la fuerza, con la vida conforme al Evangelio, con la renuncia y aceptación de la cruz, con el espíritu de las Bienaventuranzas, pero sobre todo, con una profunda conversión (Metanoia).

 

Quienes acogen con sinceridad la Buena Nueva -mediante tal acogida y la participación en la fe-, se reúnen en el nombre de Jesús para buscar juntos el Reino, construirlo, vivirlo. Ellos constituyen una comunidad que es a la vez evangelizadora. La orden dada a los doce "Id y proclamad la Buena Nueva", vale también para todos los cristianos. Aquellos que ya la han recibido y que están reunidos en la comunidad de salvación, pueden y deben comunicarla y difundirla. (EN 13). Por eso todo bautizado es una apóstol de Jesucristo que es diferente al ser discípulo que es simplemente un seguidor de Cristo y lo admira por sus enseñanzas. El catequista -por consiguiente-, es un apóstol de Jesucristo, enviado para anunciar con su vida la Buena Nueva a todos los hombres de todos los tiempos (EN 18)

1.1.3. CONCLUSIÓN

Nuestra vocación apostólica tiene su principio en Dios mismo, cuya providencia, bondad y designio de salvación se extiende a todos.

Por eso Cristo ha venido a salvar a todos los hombres: Para cumplir con la voluntad de su Padre que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad (1 Tim. 2,4).

Cristo vuelve al Padre pero su obra continúa: para eso ha dejado a la Iglesia, para que la salvación se extienda a toda la humanidad.

 

Por lo tanto, es voluntad de Cristo el asociar a su obra a los hombres como sus hermanos, para que unidos a El realicen la salvación.

 

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ACTIVIDADES: Se pueden realizar formando equipos, dependiendo del numero de participantes, después se sugiere hacer el plenario.

También proponemos escoger la actividad que más convenga al grupo

 

Actividad 1:

- Consulta las siguientes citas: I Tim. 2,3-4; Mc. 16, 15-16; Mt. 28,16-20. Reflexiona sobre ellas, pregúntate si esta Palabra de Dios te exige algo y cómo crees que pueda responder a esta exigencia.

 

- Consulta "AD GENTES"(del Vaticano II, No. 35 y escribe con tus propias palabras lo que dice acerca de la vocación misionera de la Iglesia.

 

- Lee y reflexiona el No. 786 del Documento de Puebla (D.P.) y el No. 59 de Evangelii Nuntiandi (E.N.)

Di brevemente de qué se trata cada número.

 

- Qué puedes hacer para ayudar a aquellos que no son conscientes de su responsabilidad como bautizados?

 

+ + + + + + + + + + + +

 

Actividad 2 :

Primer paso: Interiorizar acerca del tema expuesto siguiendo las indicaciones siguientes:

- Lee el contenido del tema que se expuso (hoja del tema)

- Responde reflexionando y meditando a cada una de las cuestiones que se te plantean en esas hojas.

- Comparte con tu grupo: ¿Qué podemos hacer por aquellos bautizados que no son conscientes de su compromiso bautismal?

Segundo paso: Plenario: Hacer una síntesis de conclusiones concretas y ponerlas en común.

 

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Actividad 3: Meditación

+ Puntos para la meditación:

Los apóstoles continúan la misma misión de Jesús. Quién vive intensamente esta realidad de apóstol, no necesita ir mendigando... conceptos de identidad o autenticidad apostólica. Compartir la misión de Cristo es también compartir su suerte y sus amores.

 

- Nosotros... COMPARTIMOS LA MISIÓN DE CRISTO - Jn. 20,21

- Compartimos con El la misión de pescadores de HOMBRES - Jn. 17,18

- ... Para eso, tenemos que ser lo que el pidió que seamos LUZ y SAL - Mc. 1,17

- Se comparte con Cristo su realidad de "Luz de las gentes" - Lc. 2,32

- ...siendo esa realidad, PROLONGAMOS A CRISTO...en todo el MUNDO - Mc. 16.15

- Lc. 24,47

- HEMOS SIDO ELEGIDOS POR EL. POR AMOR - Jn. 15,16 - ENVIÁNDONOS A COMUNICAR LA FE, por gracia - Rom. 1,5

- ANUNCIANDO Y COMUNICANDO A CRISTO... - Ef. 3,8

- CON LA FUERZA DEL ESPÍRITU, no solos... - Jn. 15,26

- Hech. 1,8

 

 

 

 

INDICACIONES PARA LA MEDITACIÓN...

1. Sigue paso a paso cada uno de los puntos y trata de seguir ordenadamente la secuencia del contenido propuesto para la meditación.

 

2. Lee reflexionando cada una de las citas bíblicas que iluminan cada punto.

 

3. Haz tuyas cada una de esas palabras del Evangelio

 

4. Escribe el texto bíblico que más "te haya llegado":

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. Di con sinceridad la oración "GENEROSIDAD"

 

HEME AQUÍ SEÑOR ENVÍAME

ISAÍAS 6,8

GENEROSIDAD

Señor, enséñame a ser generoso, a dar sin calcular, a devolver bien por mal, a servir sin esperar recompensa, a acercarme -al que menos me agrada, a hacer el bien al que nada puede retribuirme, a amar siempre gratuitamente, a trabajar sin preocuparme del reposo.

Y, al no tener otra cosa que dar, a donarme en todo y cada vez más a aquél que necesita de mí esperando sólo de Ti la recompensa.

O mejor: Esperando que Tú mismo seas mi recompensa.

Amen

 

 

 

 

1.2. MISIÓN: SER Y QUEHACER DEL CATEQUISTA

 

Nota.- Muchas de estas ideas están tomadas de los apuntes de clase de Rosario B. de Olmos, que usa como base el "Manual del catequista postconciliar del P. Chico González.

 

 

 

Oración Inicial: MISIÓN DEL CATEQUISTA

 

Leer la cita de Mt. 28,19-20:

..."Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he enseñado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que termine este mundo".

 

Meditemos ahora en silencio estas palabras de Jesús, dejemos que penetren nuestro corazón. Ahora si alguno quiere compartirnos los sentimientos que le han dejado estas palabras de Jesús.

 

 

En nuestros días cuando el desafío de la Nueva Evangelización nos urge a llevar el Evangelio a todos los ambientes y descubrimos que tenemos escasos "obreros de la mies"(Mt. 9,37) para evangelizar tantas multitudes.....el ministerio de los catequistas tiene una importancia especial.(C.T. 66)

Su formación debe perfeccionarse y acomodarse al progreso cultural de tal modo que, como cooperadores en la pastoral profética, y unidos a sus pastores, puedan cumplir del mejor modo su vocación de catequistas(cfr. E.N. 73).

 

 

- El catequista es el autor de la catequesis.

La catequesis siempre será lo que sean los catequistas.

La eficacia de la catequesis dependerá del Espíritu de Dios (C.T. 72) en el catequista y de la fidelidad del catequista a la verdad revelada (MED. 3.IV.15).

 

- El catequista es ante todo, un creyente que desea responsablemente comunicar la fe y la verdad a otros hombres para que conociendo crean el misterio cristiano y sean consecuentes en su fe (D.C.G. 35).

 

- Este concepto de catequista se aplica a todo hombre o mujer que se dedica a transmitir la fe recibida y a formar a otros en la fe, no importa la edad sexo, temperamento, cultura, etc....que haya recibido.

 

- El catequista no es un personaje de segunda clase en la comunicación de la fe, sino un miembro activo e importante de la comunidad eclesial, en el cual se realiza la obra de la difusión de la verdad (C.C. 35).

 

"Para la plantación de la Iglesia y el desarrollo de la comunidad cristiana son necesarios varios ministerios que todos deben favorecer y cultivar diligentemente con la vocación divina suscitada entre la misma congregación de los fieles, entre los que se encuentran las funciones de los sacerdotes, de los diáconos y de los catequistas."(A.G. 15)

 

- La función del catequista además de ser un servicio a la Iglesia y una entrega a Dios es una vocación especial dada por Dios. Dios escoge a algunos de entre la comunidad para la difusión de su mensaje y para que se entreguen a este apostolado (E.N. 78)

Esta vocación divina al mismo tiempo que otorga una dignidad, es una urgencia para el servicio y una fuente de santas responsabilidades.

 

 

1. 2. 1. FUNDAMENTOS DEL APOSTOLADO DEL CATEQUISTA

 

 

Todo hombre por el hecho de ser cristiano, tiene la obligación de comunicar la fe. Esta disposición se apoya tanto en los sacramentos de la iniciación cristiana (bautismo, confirmación, eucaristía) como en la confianza que la comunidad otorga a través de sus pastores (D.Q. 13).

 

Por su propio carácter sacramental el bautizado siente la urgencia y la necesidad de extender el Reino, del que ya es parte, a todos los hombres. Al mismo tiempo desean relacionarse con los que ya tienen la fe para ahondar e incrementar en ellos la claridad y acercarse cada vez más al Señor (C.C. 759).

 

Por el carácter impreso en la Confirmación, la extensión y ahondamiento de la fe por la evangelización y la catequesis no son acciones dependientes del gusto o preferencia eventual del creyente, sino compromiso formal con Cristo, que quiere que todos lleguen al conocimiento de la verdad y con la propia conciencia que impulsa a dar gratuitamente lo que gratuitamente se ha recibido (C.C. 759).

 

Por el derecho y el deber de comunicar la fe, el catequista debe tomar conciencia de la propia dignidad y de la participación en la misión de Cristo, pues actúa con su gracia y comunica el mismo mensaje que El ha comunicado de parte del Padre.

Y debe descubrir al catequizando la responsabilidad que contrae al recibir la fe, pues debe comunicar esa fe a los que aún no la han recibido (A.G. 36).

 

 

1. 2. 2. LA CONFIANZA DEL MAGISTERIO

 

- La verdad Revelada ha sido confiada por Cristo a la Iglesia (C.C. 747), y todo miembro de ella tiene la responsabilidad de conservarla y difundirla (C.C. 748)

 

- El derecho del Magisterio de la Iglesia a regular la comunicación del Evangelio no puede ser discutido, pues es un derecho otorgado por Cristo (D.V. 7;10).

 

- Al Magisterio le corresponde en el terreno de la catequesis:

* Señalar los mejores caminos y peligros que pueda presentar la difusión del mensaje de Cristo.

* Organizar y distribuir, para que toda la actividad se integre en un plan conjunto debidamente preparado.

* Comprometer a todos los que responsablemente pueden aportar ayuda y acción.

* Hacer posible que la Revelación llegue hasta los confines de la tierra.

* El Magisterio tiene el derecho y el deber de otorgar a los catequistas su delegación o mandato en nombre de Cristo y de toda la comunidad eclesial, y el catequista se responsabiliza de sumisión. La enseñanza del catequista es la misma de la Iglesia en cuanto permanezca adherido a los pastores legítimos, pues es a través de ellos como representa a Cristo y en su nombre proclama la verdad y la comunica a los fieles.

* La confianza que la Iglesia otorga a los catequistas se fundamenta en el sacerdocio real que el bautismo otorga.(L.G 10).

 

1. 2. 3. MISIÓN DIVINA Y ECLESIÁSTICA

 

En consecuencia de lo dicho, el ejercicio del catequista implica en el cristiano que lo realiza, una misión sagrada, que es la confiada directamente a los Apóstoles.

 

Los catequistas no son meros aficionados que aportan una ayuda eventual al Reino de Dios, sino miembros de ese Reino que tratan y luchan y aman para hacer que ese Reino llegue a todos. Por el bautismo y la confirmación fuimos llamados a dar testimonio y a llevar a todos el Reino de Dios.

El primer catequista en la diócesis es el Obispo, en la parroquia el párroco, pero todo bautizado y confirmado por el carácter sacramental ha sido llamado por Dios para este ministerio, y es un privilegio que no debe dejar de ejercer ( C.T. 63-66; D.Q. 13).

 

 

1. 2. 4. COMPROMISOS, RESPONSABILIDADES Y DEBERES DE UN CATEQUISTA CON RELACIÓN A DIOS

- Fe profunda y confianza ABSOLUTA en Dios.

- Vida de oración diaria.

- Vida de Sacramento frecuente.

- Entrega personal a la voluntad de Dios en su vida diaria.

 

EN RELACIÓN CONSIGO MISMO:

- Educado en su trato

- Alegre

- Virtuoso

- Objetivo en todos sus juicios.

- Dominio de sí mismo, nunca dejarse llevar de un arrebato o estados de ánimo o simpatías.

- Responsable en su trabajo, cumplidor

- Entregado, dar lo más que puede.

- Entusiasta.

- Formándose constantemente.

 

EN SUS RELACIONES CON LOS DEMÁS CATEQUISTAS, CON EL SACERDOTE Y DEMÁS PERSONAS DE SU COMUNIDAD DONDE REALIZA SU APOSTOLADO.

 

PUNTUALIDAD

* Llegando puntualmente a la clase de catecismo

* Terminar la clase puntualmente

* Saber llevar el programa conforme al calendario

* Llegar a las juntas puntualmente.

* Entregar calificaciones o informes mensuales puntualmente en la fecha fijada.

 

 

CONSTANCIA

* Asistencia regular, no faltar a las clases.

* En caso de no poder asistir algún día avisar con tiempo a la coordinadora y titular de grupo.

* Buscar una suplente para que la clase no se deje de dar.

* En caso de que no pueda avisar por ser un improvisto, al menos hablar por teléfono al Coordinador

 

RESPONSABILIDAD EN EL TRABAJO:

* Llevar siempre la clase bien preparada.

* Preparar el material que se va a necesitar para la clase.

* saber prever que si algo se va a necesitar para dar la clase que otros nos tengan que dar o prestar, pedirlo con tiempo y además cerciorarse de que esté listo.

* Informar a quien corresponda de las dificultades que se vayan presentando para impartir bien nuestra clase.

* Buscar y proponer soluciones a los problemas de trabajo.

* Informarse sobre las normas propias de disciplina del lugar donde vamos a desarrollar nuestro apostolado.

* Saber controlar la disciplina del grupo.

 

CON QUIEN COORDINA LA CATEQUESIS :

* Respeto y confianza

* El catequista no trabaja en forma individual

* Consultar dudas con quien coordina.

* Informar de todo el desarrollo de la catequesis al coordinador.

* Asistir a las juntas

* Presentar al coordinador los reportes puntualmente cuando se nos piden y veraces aunque puedan no parecer muy positivos.

 

EN LAS RELACIONES CON LOS OTROS CATEQUISTAS Y DEMÁS GRUPOS DE LA PARROQUIA O DEL CENTRO:

* Tener un trato amable lleno de caridad cristiana y respeto a todo el personal que trabaja en la parroquia o centro de catecismo.

* Testimoniar con obras y palabras nuestra entrega y amor personal a Jesucristo.

* Trato lleno de amabilidad, dulzura, caridad y comprensión con los niños, pero a la vez exigente, disciplinado.

 

ADHESIÓN PERSONAL A LA PARROQUIA O CENTRO DONDE SE REALIZA EL APOSTOLADO:

* Fidelidad a la parroquia o centro donde se realiza el apostolado.

* Decir lo malo que veamos sólo a quien corresponda.

 

* Hablar siempre bien de los otros catequistas, del Sacerdote, del coordinador defenderlos de cualquier ataque.

* Apoyar en la medida de lo posible en todas las iniciativas que tenga el equipo coordinador.

* Somos parte vital del Catecismo, somos el alma del catecismo.

* Criticar, comentar o decir algo malo de él, hacia afuera es un antitestimonio de todo lo que estamos tratando de transmitir.

* Si no somos capaces de esta fidelidad que se nos pide y de saber callar aún ante nuestra mejor amiga, mejor es no entrar a hacer el apostolado de catequistas.

 

EN EL TRATO CON LOS NIÑOS:

* No dejarnos llevar del sentimiento, del afecto o rechazo que sintamos al tratar, castigar o premiar.

* Nunca alterar calificaciones para favorecer.

con lo que el niño se merece.

* En caso de duda siempre preguntar antes de usar el juicio propio.

* Dar oportunidad a que todos participen en la clase, no permitir niños relegados.

* Fomentar la autoestima de los niños

* No imponer castigos que lleven al niño a rechazar a Dios como rezar, incarse, etc.

* amar a los niños

* Trato personalizado, conocer a su familia.

 

 

PUNTOS DE REFLEXIÓN

 

- Describe con tus propias palabras ¿qué es un catequista?

 

- Después de esta clase que has escuchado, describe que cosas nuevas has encontrado que han venido a enriquecer tu concepto de catequista.

 

- Enumera que exigencias nuevas has encontrado que antes ignorabas que se desprenden de la vocación del catequista. Si gustas podrías reunirlas bajo estos tres aspectos: Relación con Dios, en relación con los demás, en relación contigo mismo.

 

- Enumera algunas cualidades que debe tener el catequista que no han sido descritas aquí.

 

- En muchos ambientes al catequista sólo se les exige buena voluntad y entrega. ¿Crees tu que esto es suficiente para ser un buen catequista? Si no lo crees así describe tu que consideras básico para ser un buen catequista.

 

- Enumera en que materias te gustaría o crees que es necesario o te hace falta para prepararte para ser un buen catequista.

 

- Si ya has trabajado dando catecismo, haz una lista de las principales dificultades a las que te has enfrentado y después haz una lista de sugerencias que tu creas sean necesarias para formar a un catequista .

 

- Describe que clase de ayuda tu esperas de una Coordinadora de Catequesis y qué clase de ayuda ofreces?

 

- Has una lista de aquellas áreas de tu vida en la que tu encuentres que necesites formación para desarrollar tu labor de catequista.

 

- Has una lista de los puntos que tu creas que te serían necesarios para poder evaluar tu labor como catequista.

 

 

 

Oración final: ESTÁS CON NOSOTROS

 

Estás con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Estás con nosotros Amor infinito, que nos acompañas en todos nuestros pasos.

 

Estás con nosotros en nuestras luchas y fracasos,

en nuestras dificultades y pruebas.

Estás con nosotros en las tristezas para comunicarnos el entusiasmo de tu alegría.

 

Estás con nosotros en nuestra misión apostólica para guiarnos y sostenernos.

Estás con nosotros para conducirnos al Padre, por el camino de la sabiduría y de la eternidad. Amén.

 

 

1. 3. LA FISONOMÍA DEL CATEQUISTA

 

 

 

 

 

Oración inicial: Mt. 10, 37-38.

"El que quiera venir en pos de mí, tome su cruz y sígame

- Meditar un momento en silencio

- dos o tres que den alguna idea para enriquecer a los demás.

 

Puesto que el catequista tiene una misión de testimonio público en la Iglesia y su acción condiciona la fe de otros creyentes, es preciso que cuente con una serie de cualidades que le permitan ejercer su cometido eclesial y que se forme para ellas debidamente.

 

El tipo ideal del catequista perfecto, capaz de adaptarse adecuadamente a las más diversas situaciones y sujetos, con profundo conocimiento de la Verdad revelada y con capacidad de juicio, para ser eficaz y para formar buenos cristianos, no es posible lograrlo nunca del todo.

Siempre habrá posibilidad de mejorar. Pero un mínimo de facultades humanas y espirituales , es imprescindible. Sin este mínimo nunca se podrá realizar con responsabilidad la acción catequística, de la cual puede depender para muchos la salvación.

 

Por lo tanto el catequista en cuanto educador de la fe de otros, precisa todos aquellos rasgos necesarios para realizar el cometido con acierto y plenitud, es decir se le exige una fisonomía que lo identifique como tal.

 

Para adquirir la auténtica fisonomía, debemos tomar en CUENTA que su formación debe ser integral:

 

 

FORMACIÓN HUMANA, ESPIRITUAL APOSTÓLICA, DOCTRINAL, PEDAGÓGICA

 

Expliquemos brevemente en qué consiste su formación integral:

 

 

1. 3.1. FORMACIÓN HUMANA, DOCTRINAL Y PEDAGÓGICA.

 

Pretende desarrollar las responsabilidades y el respeto a la persona, ya que la educación cristiana actúa con valores supremos del hombre y con los bienes eternos. La persona que considera la grandeza de su misión y el peso interior que origina en la conciencia debe hacerse cada vez más exigente consigo mismo, de manera que desarrolle en él la dignidad del cristiano y a la vez la conciencia de su compromiso que tiene con los demás creyentes. El sentido del deber sobre todo cuando se trata de la verdad cristiana es algo sagrado y tiene que ser el centro de la formación de la voluntad humana para llegar a ser auténtico apóstol.

 

Esta formación se tiene que desarrollar bajo dos aspectos:

 

1.3.1.1. TEOLÓGICA-CIENTÍFICA: Logrando un perfecto conocimiento de las verdades cristianas, de sus implicaciones con la vida espiritual, de los problemas recientes que los hombres tengan planteados, y de los caminos que se abren ante las ciencias humanas y ante la técnica. La doctrina cristiana es un conjunto, siempre puede ser objeto de nuestra profundización estudio y reflexión especialmente si se es catequista.

El catequista deberá tener una debida formación doctrinal que lo lleve a profundizar cada vez más en el conocimiento del Mensaje Revelado, expresado en sus diferentes lenguajes.

Para ello es necesario, el estudio, la reflexión y la vivencia de las fuentes de la vida cristiana. Es decir, el catequista deberá ser capaz de interpretar el mensaje revelado que está:

- Contenido en la Biblia y la Tradición

- Explicado en el Magisterio de la Iglesia

- Celebrado en la Liturgia

- Y vivido por los cristianos.

Además el catequista deberá asimilar el Mensaje cristiano hasta el punto de no sólo saber exponerle con exactitud, sino de suscitar también una recepción activa del Mensaje.

 

1.3.1.2. PSICOLÓGICA, PEDAGÓGICA Y DIDÁCTICA.- que hará posible al catequista conocer más de cerca al sujeto de la catequesis, adaptarse con más acierto, aplicar los principios de las ciencias educativas y sociales, y convertirse para todos en un guía abnegado y competente. De esta forma será el catequista un hábil director de grupos y no solamente un defensor de la doctrina.

El Concilio Vaticano. II nos recomienda:" Cuiden también que los catequistas se preparen con la formación debida para su función, de suerte que conozcan con claridad la doctrina de la Iglesia y aprendan teórica y prácticamente las leyes psicológicas y las disciplinas pedagógicas"(C.D. 14).

 

1. 3. 2. FORMACIÓN ESPIRITUAL Y APOSTÓLICA

 

Dado que la catequesis no es sólo una obra pedagógica, sino ante todo es una obra sobrenatural que tiene la capacidad de transformar interiormente al que la recibe, es necesario fundamentar la formación humana con una formación netamente religiosa.

 

Esta formación espiritual tiene tres objetivos:

 

1.3.2.1. PENETRACIÓN DE LA RELACIÓN CON DIOS

 

 

 

Sabiéndose Hijo del mismo Padre, y fuente de atracción de gracias mediante la propia vida de oración. El catequista debe sentir la necesidad de Dios para poderse comunicar con los demás, y temer grandemente el peligro de comunicarse a sí mismo más que a Dios a quien representa. La humildad espiritual le hará ver más la necesidad de la gracia divina, la importancia de los medios para conseguirla como son la penitencia, la oración constante, la abnegación continua. Sin darse cuenta pondrá su confianza en Dios que quien está presente detrás de su palabra, para que El vivifique interiormente la obra que el catequista realiza humanamente.

 

1.3.2.2. PENETRACIÓN DE LA RELACIÓN CON LOS HERMANOS

(caridad, servicio, solidaridad, compromiso social)

 

1.3.2.3. DESCUBRIMIENTO DEL CARISMA PROFÉTICO QUE SE LE CONCEDE PARA LOS DEMÁS

 

Ya que al ser escogido para una obra de apostolado Dios le facilita una luz y una noción interior para que realice la conquista espiritual que puede hacer.

El apostolado antes que obras, es invocación a Dios para que descienda, y es preciso comprenderlo cada vez más para ponerlo en práctica. La formación del catequista no termina nunca.

Esta formación espiritual-apostólica se ha de apoyar, por encima de cualquier cosa, en la misma comunicación de Dios, de manera que la misma respuesta de la oración personal suponga antes la penetración profunda de la misma Sagrada Escritura.

"Es necesario... que los catequistas que se dedican legítimamente al ministerio de la Palabra, se sumerjan en la Escrituras con asidua lectura y con estudio diligente, para que ninguno de ellos resulte predicador vacío, puesto que deben comunicara los fieles que se les han confiado, sobre todo en la Sagrada Liturgia, las inmensas riquezas dela Palabra Divina".(D. V. 25).

 

 

 

 

 

1.3.3. CUALIDADES DEL CATEQUISTA

 

Puesto que el catequista tiene una misión de testimonio público en la Iglesia y su acción condiciona la fe de otros creyentes, es preciso que cuente con una serie de cualidades que le permitan ejercer su cometido eclesial y que se forme para ellas debidamente.

 

El tipo ideal del catequista perfecto, capaz de adaptarse adecuadamente a las más diversas situaciones y sujetos, con profundo conocimiento de la Verdad revelada y con capacidad de juicio, para ser eficaz y para formar buenos cristianos, no es posible lograrlo nunca del todo.

Siempre habrá posibilidad de mejorar. Pero un mínimo de facultades humanas y espirituales , es imprescindible. Sin este mínimo nunca se podrá realizar con responsabilidad la acción catequística, de la cual puede depender para muchos la salvación.

 

 

 

 

1.3. 3. 1. CUALIDADES ESPIRITUALES

 

 

* Espíritu de fe y profunda confianza en Dios.

 

* Vida de oración y diálogo frecuente con Dios; a fin de establecer una amistad profunda con Dios, pedir ayuda para sí y para sus catequizandos. Debe primero hablar con Dios, para después hablar de Dios.

 

* Piedad; para adoptar ante las cosas y los hechos actitudes propias de los hijos de Dios, y para frecuentar los sacramentos y los actos de culto.

 

* Celo Apostólico; para llevar a los demás la luz de la fe, anteponiendo este deseo a cualquier otra realidad humana o material.

 

* Alegría Bautismal; que se apoya en la conciencia íntima de sentirse y saberse hijo de Dios y miembro del Cuerpo Místico de Cristo.

 

* Conciencia de ser miembro de la Iglesia; que hace descubrir su comunión y participación del catequista dentro del Cuerpo Místico de Cristo como algo propio y comprometedor.

 

1. 3. 3. 2. CUALIDADES MORALES

 

* Prudencia en el trato y en el enjuiciamiento de hechos y personas; gracias a la cual es fácil adaptarse a situaciones difíciles e imprevistas y descubre cual es lo más oportuno en cada caso.

* Fortaleza Interior; que hace llevaderas las dificultades, da humildad en los fracasos, mantiene constante a la voluntad en los propósitos y asegura la dirección espiritual en las acciones.

* Sentido de justicia; para respetar los derechos, cumplir los deberes, mirar con agrado a la libertad en las acciones, reconocer la autoridad, mantener fidelidad en las promesas.

* Templanza; para ser nosotros mismos y tener dominio de nuestra persona.

 

 

1.3.3.3. CUALIDADES INTELECTUALES

 

 

* Juicio práctico y habilidad; para situarse con prontitud en cada caso y para no dejarse llevar por situaciones imprevistas, al mismo tiempo que se valoran cristianamente los hechos humanos.

* Fino instinto critico; para rechazar el error y buscar la verdad donde esté.

 

* Capacidad de relación para ahondar la Doctrina; penetrar los misterios y buscar formas de expresión adecuadas a los catequizandos.

 

 

 

 

1. 3. 3. 4. CUALIDADES APOSTÓLICAS

 

* Capacidad de adaptación a cada catequizando; para hacerle conocer y vivir el misterio cristiano con mayor cercanía a su realidad.

* Sencillez y amabilidad; para atraerse el efecto y hacer más aceptable la enseñanza, tanto en el trato individual con cada persona, como en la organización y mantenimiento de equipos de vida cristiana.

 

* Autoridad; para saber realizar su apostolado con libertad y eficacia.

 

* Iniciativa y creatividad; para buscar muchos medios pedagógicos, crear material didáctico y saber elegir los mejores.

 

 

NOTA: Este cuadro de cualidades puede ampliarse pero por sobre todas las cosas se supone como cualidad básica del catequista sin la cual nada se puede:

 

 

AMOR A LA PROPIA MISIÓN DE EDUCADOR DE LA FE, RELACIÓN FILIAL CON DIOS, DISCIPLINA PERSONAL, ABNEGACIÓN TOTAL.

 

Con estas cualidades el catequista puede presentarse en el triple aspecto para llenar su cometido:

 

 

- Hombre o mujer maduro, que ayuda a otras personas, a encontrar el camino que conduce a una madurez humana, bajo el signo evangélico y en consecuencia conforme a las exigencias de la encarnación de Cristo. Prototipo de otros hombres y fundamento de vida cristiana.

 

- Cristiano formado; con capacidad para aceptar y cumplir los deberes de creyente tanto en relación consigo mismo como con los demás.

 

- Educador de la fe; instrumento para ayudar al crecimiento del amor de Dios en el corazón de los catequizandos.

 

 

 

1. 3. 3. 5. PELIGROS A EVITAR

 

 

* Sobre estimarse; No olvidando que actúa en nombre de Cristo y no en nombre propio.

 

* Aislamiento del grupo; Debe realizar su labor de enseñanza teniendo en cuenta los demás factores que influyen en el catequizando, con los demás catequistas, y con todas las demás causas que realizan la educación.

 

* Didactismo; Es decir, no reducir la catequesis a una enseñanza humana donde todo pudiera reducirse a técnicas de trabajo, aprendizaje de contenidos humanos o memorización de ciertas verdades.

 

* Improvisación y desorden; El catequista debe prever cuidadosamente toda actitud por sencilla que parezca. Con frecuencia incurrirá en error de creer que los catequizandos, por ser niños, son de fácil trato. No tardará en advertir cierto cansancio y desatención sino se dispone moral e intelectualmente para hablarles con persuasión y convicción, lo cual no se logra sin la debida preparación.

 

* Humanismo y racionalismo; Ver todo únicamente desde el hombre, sin trascendencia divina. Intentar explicar todo con razones lógicas, sin ver las razones teológicas.

* Sentimentalismo; Ver todo desde el corazón ( emociones, sentimientos, gustos) .

 

 

Oración final:

Hagamos una alabanza a la Santísima Trinidad: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

 

 

2. CATEQUESIS: MISIÓN Y CONTENIDO

 

 

 

ORACIÓN MISIONERA

Padre bueno, sintiéndome envuelto en tu mirada paternal, por las manos de María, nuestra Madre de Guadalupe, te ofrezco, como víctima, a tu Hijo amado Jesús.

 

En unión con El, en su oblación sacerdotal; movido por el Espíritu Santo; quiero, por amor, ofrecer mi ser y mi vida entera, como hostia viva: tomando cada día la cruz, negándome a mí mismo;

- en favor de la evangelización del mundo, para que todos encuentren salvación en Cristo;

- en favor de los sacerdotes, para que sean celosos misioneros y santos pastores.

¡JESÚS, SALVADOR DE LOS HOMBRES: SÁLVALOS!

Mons. Alfonso Navarro

 

 

 

 

Lo veremos en sus dos dimensiones "EL QUE" como tarea fundamental de la Iglesia y "EL QUE" refiriéndose al contenido o sea LO QUE ENSEÑA la catequesis al transmitir su mensaje.

 

 

 

 

 

2. 1. HISTORIA DE LA CATEQUESIS

Veamos el qué de la catequesis como tarea prioritaria y misión fundamental de la Iglesia dentro de una visión panorámica:

 

UN POCO DE HISTORIA...

El término Catequesis se origina del verbo griego KATA-JEO y significa: Hacer resonar, hacer oír la voz, predicar oralmente, instruir en algo.

En la época apostólica significaba instruir en la Verdad recibida, en el Misterio Cristiano, en la Palabra de Dios. Siempre que se empleaba el término se refiere a la acción de iniciar e instruir en el Evangelio, en la Buena Nueva.

Y desde la época apostólica hasta nuestros días, la catequesis ha seguido un proceso evolutivo jugando un papel trascendental en las grandes etapas históricas de la Iglesia (C.T. 10-13):

 

 

* Época Apostólica: Acción de iniciar e instruir en el Evangelio, en la Buena Nueva.- S. Pedro, San Esteban, San Pablo.

 

* Época Patrística: Experiencia Catecumenal (que consiste en una experiencia bautismal); Catequesis bautismal, San Clemente Romano, Tertuliano, Clemente de Alejandría, San Agustín.

 

* Edad Media: Es Instrucción Religiosa---Santo Tomás de Aquino.

 

* En Los Concilios: TRENTO Enseñanza del catecismo- Instrucción doctrinal y moral. Se dio prioridad a la catequesis. Sale a la luz el catecismo Romano de San Carlos Borromeo; San Roberto Belarmino, San Pedro Canisio, y otros son figuras de esta época.

VATICANO II: Se alza un floreciente movimiento catequístico. Se propone hacer de la catequesis un encuentro con el misterio de Dios bajo el dinamismo interior del Espíritu Santo que todo lo invade

 

* La catequesis hoy en día: La catequesis dentro de la Iglesia ocupa un lugar primordial y prioritario ya que esta íntimamente unida a toda la vida de la iglesia. No solo por la extensión geográfica y el incremento numérico de la iglesia sino también y mas todavía, porque el incremento interior de la Iglesia, su correspondencia con el designio de Dios, dependen esencialmente de ella (C.T. 13) .

 

 

 

 

* La catequesis mexicana de nuestros días:

Durante siglos la catequesis de México ha seguido una línea marcadamente doctrinal. Aprender de memoria las verdades de la fe durante la niñez para recibir los sacramentos, ha sido por mucho tiempo su preocupación central. La catequesis convertida en catecismo y los catequistas en maestros que instruyen dejaron una marca profunda en la vida cristiana de varias generaciones. Sin embargo la catequesis mexicana recibió también los vientos renovadores, tomo conciencia que no podía haber catequesis nueva, sin catequistas bien formados, se dio cuenta que tenia que observar mas de cerca el mundo y sus cambios, las culturas, etc. Y así se inicio una renovación en toda la catequesis; y ahora podemos decir que tenemos una catequesis integral: doctrinal, vivencial, bíblica, liberadora(*). Teniendo también diversos estilos de transmitir su mensaje; formal, informal y ocasional (G.P.C.M. 48-53).

 

 

2. 2. LA CATEQUESIS COMO PROCESO DE FE

 

La Iglesia , como comunidad santa convocada por la Palabra , tiene como uno de sus oficios principales, predicar el Evangelio y llevar a la madurez de fe, a través de una adecuada catequesis.. Ya el Papa sucesor de Pedro, nos llama a emprender una Nueva Evangelización que consiste en anunciar con gozo el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino y el misterio de Jesús de Nazareth, hijo de Dios. Estamos convencidos de nuestra situación cómo muchos católicos desconocen la verdad sobre Jesucristo y las verdades fundamentales de la fe , y en algunos casos esa ignorancia va unida a una pérdida del sentido del pecado.

Nuestra religiosidad popular muchas de las veces no esta purificada de elementos ajenos a la auténtica fe cristiana , ni lleva siempre a la adhesión a Cristo muerto y resucitado.

Esta es la misión que le compete a la Iglesia por su ministerio profético. Proclamar vigorosamente el anuncio de Jesús muerto y resucitado, raíz de toda evangelización, fundamento de toda promoción humana , y principio de toda auténtica cultura cristiana.

En nuestra América Latina, casi todos están bautizados y han recibido el primer anuncio, pero no todos viven la fe, ni conocen la Palabra de Dios; por lo cual, urge una "Nueva Evangelización" es decir, Evangelizar a los bautizados, para suscitar en ellos la conversión y un compromiso de transformar la sociedad en Cristo y llegar a la madurez de su fe a través de una adecuada catequesis.

 

 

2.2.1. LA CATEQUESIS ES LA RAMA PROFÉTICA DE LA PASTORAL

ubicándose de la siguiente manera:

 

Kerigma-Primera Evangelización

ENSEÑAR CATEQUESIS

Homilía- Predicación Teológica

 

 

Liturgia

SANTIFICAR Sacramentos

Oración personal

 

 

Legislar

Dar consejos

GUIAR Vivir la caridad y la justicia - Servir

Renovar las estructuras temporales

 

 

2. 2. 2. LOS TRES NIVELES LA PASTORAL PROFÉTICA:

 

 

KERYGMA- Primera Evangelización : Es la proclamación del anuncio de la salvación en virtud de Cristo Muerto y Resucitado por nosotros. Va dirigido a los no bautizados y a los bautizados cuya fe no ha provocado en unos y en otros el acto de su CONVERSIÓN y de su FE.

 

 

CATEQUESIS: es la transmisión de éste mismo mensaje pero en forma organizada pedagógicamente , profundizándolo y desarrollándolo. Va dirigido a los ya evangelizados a fin de que tengan una más honda explicación del mensaje y se provoque en ellos un acto de más profunda conversión. Su fin es que la fe ilustrada por la doctrina se torne viva, explícita y activa, es decir, que alcance su madurez.

 

 

HOMILÍA : es la predicación que hace el celebrante a partir de los textos sagrados, del magisterio y de la tradición, a fin de iluminar más la fe de los bautizados, alimentando su proceso de conversión, ayudándoles a dar una respuesta más comprometida de su fe en la vida diaria.

Entre la catequesis y la evangelización no existe ni separación u oposición , ni identificación pura y simple ; sino relaciones profundas de integración y de complemento recíproco.

 

UN EJEMPLO NOS AYUDARÁ A ENTENDER MEJOR ESTA AFIRMACIÓN:

En la evangelización se da el Kerygma. El Kerygma es como una semilla. En la catequesis se ayuda en el crecimiento. La Catequesis es toda la labor de desarrollo, crecimiento y maduración, de la semilla hasta llegar a ser un árbol que ha brotado de esa semilla. Toda la labor de desarrollo, crecimiento y maduración, lo realiza la catequesis.

 

 

2. 2. 3. TAREAS PROPIAS DEL MINISTERIO DE LA CATEQUESIS:

 

- Hacer presente el mensaje de salvación: "id y haced discípulos a todas la gentes "(Mt. 28,19).

- Debe llevar al creyente del don de la fe a una fe que es aceptación consciente y compromiso responsable por parte del hombre.

- Debe enseñar a los cristianos cómo han de seguir a Jesucristo , aceptando su integridad de su persona y la totalidad de su doctrina.

- Debe de acompañarlos para que vivan como miembros de la comunidad eclesial -parroquial, empeñados en construir la fraternidad dentro de ella.

- Necesita mostrarles los caminos para celebrar la fe en los sacramentos, sabiendo que sin catequesis (fe proclamada) la liturgia se vuelve vacía, y sin celebración (fe celebrada), la catequesis se convierte en ideas.

- Debe enseñar a tener los ojos puestos en la realidad y en los acontecimientos, aprendiendo a descubrir las intenciones de dios en ellos para comprometerse en acciones de cambio según el plan de dios.

- Esta llamada a formar hombres nuevos , con mentalidad y criterios evangélicos, que los lleven a vivir en el mundo como profetas de las bienaventuranzas. formar hombres solidarios, justos y servidores, que tienen en el evangelio su única fuerza para ser signos de liberación cristiana.

- Ha de estar presente en la religiosidad del pueblo sencillo para iluminar y orientar su fe.

- Debe penetrar la cultura, para que desde dentro presente al Cristo de ayer, de hoy y de siempre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.3. ¿QUÉ ES LA CATEQUESIS?

 

La Iglesia ha tratado siempre de dejarse guiar por el Espíritu Santo en el desempeño de su labor catequística, teniendo en mente aquellos objetivos originales que se desprenden de la consigna de Cristo "id y enseñad" y de la experiencia catequística apostólica.

 

Fue enviado el Espíritu Santo el día de Pentecostés a fin de santificar indefinidamente la Iglesia y para que de éste modo los fieles tengan acceso al Padre por medio del Hijo en un mismo Espíritu. Este Espíritu habita en la Iglesia y en el corazón de los fieles como en un templo y en ellos ora y da testimonio de su adopción como hijos . Guía la Iglesia a toda la verdad , la unifica en comunión y ministerios, la prevé y gobierna con diversos dones jerárquicos y carismáticos y la embellece con sus frutos.

Ahora trataremos de definir el qué de la catequesis como tarea de la Iglesia.

Podemos afirmar que hay muchas definiciones usuales que siempre dan ideas exactas acerca de lo que es la catequesis.

Pero quizá no pueda haber una definición más exacta como la de Juan XXIII, ya que recoge todos los elementos que componen todo lo esencial en una síntesis concreta: " Catequesis es la enseñanza sistemática y ordenada de la doctrina cristiana revelada por Dios y transmitida por la Iglesia para ser conocida y vivida cada vez más profundamente".

 

 

EXPLICACIÓN:

 

2.7.1. ENSEÑANZA: No se rompe con esa dimensión didáctica que notamos anteriormente. Ahora bien, es necesario insistir constantemente que no es lícito quedarse con menos logros intelectuales. Pero la catequesis comunica un mensaje, que no carece de un cuerpo doctrinal necesario y que se tiene que aprender.

 

Hay que tener en cuenta en el catequizando las leyes de aprendizaje, por eso es importante tener recursos, técnicas de aprendizaje, y respetar el proceso del conocimiento y la conservación del mensaje.

 

2.7.2. SISTEMATIZACIÓN Y ORDENAMIENTO: La verdadera actividad de enseñar se apoya siempre en una progresión, tanto para el desenvolvimiento de la facultad que capta como para la comprensión del contenido y su profundización.

 

Esto es que debemos respetar en el catequizando su edad, su psicología, su capacidad de atención y comprensión, etc., y no querer enseñar a un niño lo que solo puede entender un adulto. No es que vayamos a enseñar cosas a medias. No, solo es que vayamos a ordenar estas verdades y adecuarlas a la edad respetando el desarrollo de las personas, de tal manera que conociendo la verdad completa ellos vayan respondiendo al Señor.

 

El Papa Juan Pablo II en su carta sobre la Catequesis menciona: Que la catequesis no es sólo para los niños, sino que debe haber una catequesis para niños, adolescentes, adultos, ancianos, para los jóvenes que se van a casar, etc. (C.T. 20 )

 

 

2.7.3. OBJETO DE LA CATEQUESIS

 

 

- DOCTRINA CRISTIANA: Es decir, el mensaje de salvación que trajo Cristo de parte del padre. Cristo es el centro de toda la enseñanza. No es un conjunto de verdades religiosas y morales, sino que es el Misterio del Verbo Encarnado de donde debe brotar la fe y el amor.

No es un mensaje social, ni moral, ni intelectual, sino que es anunciar el Reino de Dios con poder transformante y liberador.

 

 

- REVELADA POR DIOS: Toda la acción religiosa se apoya en éste hecho sagrado (la Revelación). Su autoridad radica aquí, en que es revelada por Dios. Dios ha querido entrar en la historia de los hombres revelándose a sí mismo y sus misterios. Su comunicación es gratuita, progresiva y providencial. La catequesis parte de aquí, para ir mostrando progresivamente el mismo hecho de la salvación y revelación de Dios.

 

 

- TRANSMITIDA POR LA IGLESIA: Otras catequesis cristianas convierten al catequista en mensajero directo de Dios. La catequesis católica recuerda la acción intermediaria del Magisterio de la Iglesia. La revelación ha sido confiada a la Iglesia por Dios y es ella quien la conserva en toda su integridad y tiene el deber de velar por ello. La catequesis tiene que mantenerse coherente con las enseñanzas anteriores aprobadas por la Iglesia. La catequesis debe respetar la Santa Tradición de la Iglesia que es el conjunto de enseñanzas que a través del tiempo ha ido definiendo, enseñando en Concilios, Encíclicas, etc.

 

 

2.7.4. FIN DE CATEQUESIS

 

 

- SER CONOCIDA: Implica descubrir el misterio de la Revelación y comprenderlo. Todo misterio una vez conocido se convierte en una fuente de riquezas insondables. Por extensión la catequesis no solo abarca verdades religiosas sino también todos los hechos de la vida y las verdades naturales que deben ser conocidas para poder vivir el mensaje religioso.

 

 

- SER VIVIDA: No se trata de enriquecer la inteligencia con verdades y leyes, sino de comprometer la vida entera, desde los sentimientos, los actos, hasta los móviles más profundos de la vida. Vivir la gracia santificante; no es poseer un principio de salvación, sino desarrollar un conjunto de dinamismos interiores y los deseos hasta orientarlos del todo hacia el Reino en espera de la última venida del Señor (C.T. 20)

 

 

- PROFUNDIZACIÓN PROGRESIVA: Tanto de la verdad como de la Vida. La progresión doctrinal nos dará al cristiano consciente de su fe, el que cada vez se siente más cerca de Dios y más comprometido con sus hermanos.

 

El Concilio Vaticano señala las notas básicas de la catequesis acomodadas a las circunstancias humanas y espirituales de nuestro tiempo:

 

- La catequesis es un Encuentro con Cristo, no sólo aprendizaje de una verdad religiosa o de una ley. Cristo es el misterio del centro de salvación al que la catequesis conduce.

 

- La catequesis busca ilustración de la fe por la doctrina. Debe cuidar el espíritu pero también desarrollar en conocimiento.

 

- Vida y actividad, orden y método, adaptación a las peculiaridades del oyente. Es la forma propia de una acción catequística.

 

- Fe, liturgia, y claridad esto es aceptación, adoración y amor son los objetivos que debe perseguir la formación religiosa del creyente en Cristo.

 

- La Sagrada Escritura, la Tradición, y el Magisterio vivo de la Iglesia constituyen las piedras fundamentales sobre las que se construye la acción catequística y que no pueden faltar.

 

 

 

 

 

2. 4. LUGARES FUNDAMENTALES DE LA CATEQUESIS

 

FAMILIA ----: Los papás son los primeros catequistas, aunque no den generalmente, una catequesis sistemática. Los papás catequizan más con el ejemplo que con sus palabras. En cuanto a los niños mayores y a los jóvenes ellos catequizan a sus papás. En la familia tiene que haber diálogo, respeto mutuo, deseos de aprender unos de otros. Las reuniones para los papás hechas en la parroquia, los cursos, los movimientos, etc. influyen en la formación religiosa de sus hijos (C.T. 68).

PARROQUIA: La catequesis contempla la entrada y la vivencia en una comunidad: la Comunidad parroquial es el centro nuclear de la catequesis a todos los niveles (C.T. 67 y 70). Aquí la liturgia es un medio muy importante de catequesis para los fieles (C.T. 48).

 

ESCUELA--- : Es también un lugar de formación religiosa; aunque tenga aspectos diferentes de la catequesis parroquial(pero sin desligarse del plan pastoral parroquial), la Escuela puede y debe dar su contribución a la educación religiosa de los alumnos (C.T. 69).

 

MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL (T.V.-Radio- Revistas-Cine- y otros) tiene una fuerza muy grande en la formación de nuestro pueblo. Especialmente de los jóvenes y adolescentes, y no siempre influyen de la mejor manera. Hay todavía un gran campo en que la Iglesia tiene que hacerse presente (C.T. 46).

 

 

 

PUNTOS DE REFLEXIÓN

 

1.- Describe que añade el Concilio Vaticano al concepto de catequesis.

 

2.- Con tus propias palabras describe ¿Qué es catequesis?

 

3.- Al concepto que tú tenías antes de catequesis, enumera que se añadió con esta clase o describe qué conceptos has tenido que cambiar?

 

4.- Describe con tus propias palabras ¿Cuál es el fin de la catequesis?

 

5.- Describe cuál es la diferencia entre la catequesis católica y las otras catequesis cristianas pero no católicas.

 

Oración: QUISIERA, SEÑOR, EDITAR MI VIDA

 

Quisiera, Señor, editar mi vida Pero, quizá Señor,

como se hace un programa de televisión lo sorprendente

y dejar afuera sea saber

lo débil que tu amor

y lo malo. así lo entiende

y no borra nada,

Quisiera, Señor, sólo ama,

que este programa, y un mar de pájaros de colores

que produzco diariamente sale de tu mano

fuera todo y llena mi alma.

limpio,

noble, Mario Luis Pacheco Fillela.

y heroico.

 

 

 

 

 

2.9. SÍNTESIS PANORÁMICA DE LA CATEQUESIS

 

 

En una sola palabra podemos resumir el contenido de la catequesis: ES LA REVELACIÓN .

 

Revelación es:

* Manifestación de Dios mismo, de su plan y de su amor.

* Dios movido de amor le habla al hombre como amigo.

 

 

 

Ante la contemplación panorámica del contenido de la catequesis deducimos lo siguiente:

 

"El contenido del mensaje de la Catequesis y sus verdades centrales son las mismas del anuncio de la Evangelización que muestran el designio de Salvación, La verdad sobre Cristo, la verdad sobre la Iglesia y la verdad sobre el hombre ".

L.C.C.M. 67

 

 

2.9.1. LA VERDAD SOBRE JESUCRISTO EL SALVADOR

 

Oración: SEÑOR, CREO EN TÍ

 

Dichoso de mí Señor, cuando en la obscuridad

cuando no te veo y creo; me aferro más a la luz;

cuando en el Evangelio te cuando frente al dolor

reconozco mi Evangelizador; mantengo mi confianza en Tí;

cuando en mis hermanos cuando me pareces ausente

descubro tu presencia amable; y sigo creyendo

cuando en el secreto del alma en tu presencia;

te escucho y te respondo; cuando sin haberte visto

cuando quiero tocarte vivo la esperanza

con las manos y de verte un día.

te encuentro en el misterio

 

En el corazón de la catequesis está la persona de Jesús. La Iglesia por su ministerio profético anuncia la verdad sobre Jesucristo (D.P. No. 170-219).

 

- En el centro de la Historia Salvífica se yergue la figura de Jesús el Nazareno cabeza de la humanidad, principio y término de los anhelos humanos más profundos.

- Jesucristo es Palabra definitiva del Padre.

- La verdad sobre Jesucristo es la evangelización, constituye su contenido esencial.

- No hay Evangelización verdadera mientras no se anuncie el nombre, la doctrina , la vida, las promesas, el Reino, el ministerio de Jesús de Nazareth Hijo de Dios (E.N. 22).

- Es nuestro deber anunciar claramente el Ministerio de la Encarnación tanto la divinidad de Jesucristo, como la realidad y la fuerza de su dimensión humana e histórica (D.P. 175).

 

El Cristo creído, proclamado y celebrado por la Iglesia. Vive presente y actuante en la Iglesia y en la Historia ( D. P. 176-177).

 

 

 

* LA VIDA DE JESÚS

La vida de Jesús la encontramos en los 4 Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Mateo y Juan convivieron día y noche con El durante su vida pública. Lucas y Marcos fueron discípulos directos de dos apóstoles. Ellos mismos nos aseguran que si hubieran querido escribir todo lo que vieron que Jesús hizo y dijo "no habría lugar en el mundo para tantos libros" (Jn. 21,25), pero a la vez tuvieron buen cuidado de que no se perdiera ni deformara nada de lo realmente interesante en la vida e historia de su Personaje biografiado: "Queremos narrar las cosas que pasaron entre nosotros, tal como nos las contaron aquellos que las presenciaron con sus propios ojos desde el principio y que se han hecho servidores de la Palabra... Yo he decidido escribir toda esta historia, y después de verificarlo todo desde el comienzo" (Lc. 1, 1-3).

 

Nos topamos con un problema poco o nada sabemos acerca de:

- su aspecto físico

- duración exacta de su vida pública

- fecha en que murió José, el esposo de su Madre

- del lugar exacto, donde sucedieron tantas cosas como nos cuenta el Evangelio que Jesús hizo y dijo

- de quienes y cuántos fueron sus primos, parientes más cercanos, etc.

- Infancia de Jesús

 

Los Evangelistas sabían muy bien que "su historia" no eran recuerdos dedicados piadosamente a alguien que había muerto, cuyos más mínimos detalles hubieran sido conservados y pormenorizados sagradamente. Sabían que su historia estaba llena de la presencia de alguien que vivía y seguiría viviendo siempre. Por eso, cuando hablaban o escribían a las primeras comunidades cristianas cuanto el Espíritu Santo les ayudaba a recordar (Jn. 14,26; 15,26), mucho más que el orden o la sucesión exacta de los hechos, mucho más que su puntual topografía, mucho más que datos, fechas, lugares y nombres precisos, lo que les interesaba era transmitir el Mensaje, la Buena Nueva, todo el Mensaje, toda la Buena Nueva. Por eso los relatos evangélicos no son anillos de una cadena de sucesos, como sucede en las biografías ordinarias, son datos sueltos, episodios, hechos vivenciales, fragmentos de vida..., en cada uno de los cuales, como a través de un prisma, aparece la Persona entera del Señor Jesús, vivo, actual y actuante, y no mero personaje de tiempos pasados; en cada uno de ellos se muestra majestuoso Alguien que habla, que enseña, que llama y que exige.

 

* EL EVANGELIO

Cuando leemos la Biblia, nos ocurre algo muy distinto a lo que nos ocurre cuando leemos las páginas más bellas, literaria o filosóficamente, que hayan podido escribir los mayores y mejores sabios, místicos, científicos, artistas..., de la historia humana de todos los tiempos. Nos ocurre que aunque las leamos una y otra vez, no nos cansamos sino que en sus sencillas palabras encontramos algún mensaje vivo y vivificador, ya que no son solo palabras históricamente ciertas y literariamente bellas, son palabras "vivas", palabras de Quien vive, de Quien sigue actuando. Por eso aunque las leamos miles de veces, no nos dejan vacíos, siempre nos dicen y producen algo, siempre nos exigen mucho. Por eso, el Evangelio no es un libro que pueda leerse tranquila e indiferentemente: es un relato que siempre invita a levantarse, a ponerse en pie, a caminar. Por eso el Evangelio no se recita, se "PROCLAMA".

 

2.9.1.1. QUIEN ES?

+ Verdadero Hombre

+ Verdadero Dios

 

- VERDADERO HOMBRE.- "Hombre" como cualquiera de nosotros, en el más real y pleno sentido de la palabra. En los Evangelios podemos constatar cómo entró Cristo en perfecta y total solidaridad con la raza humana; cómo la condición humana penetró en la Persona de Jesús, el Hijo Unigénito de Dios:

- Hombre como cualquiera de nosotros:

+ Nacido de mujer (Gal. 4,4), pasó por todas las etapas de cualquier vida humana normal: niño, adolescente, joven, adulto...

+ conocido como el hijo del carpintero (Mt. 13,55), trabajó con sus manos en el oficio del artesanado durante treinta años en un pueblito "del que nadie podía esperar saliera nada bueno" (Jn. 1,46).

+ vivió bajo la autoridad de sus padres, creciendo -como todos crecemos- en edad y estatura, en sabiduría y en gracia, ante Dios y ante los hombres" (Lc. 2,51-52).

+ sin serlo, quiso aparecer como uno de tantos que necesita ser bautizado por Juan en las aguas del Jordán (Mt. 3,13-17).

+ se deja tentar por el demonio (Mt. 4,10). así muestra su solidaridad con los hombres

+ se fatiga al caminar (Jn. 4,8)

+ que siente hambre y pide algo para comer (Jn. 4,8).

+ que siente pavor, tristeza de muerte y angustia incontenida ante la proximidad del dolor y de la muerte (Mt. 26,38)

+ que necesita retirarse a lugares solitarios (Mc. 6,31; 1,35

+ que alterna con la gente sencilla, con publicanos y pecadores, hasta el punto de ser tachado como comilón y bebedor de vino (Mt. 9,11; Lc. 15,2; Mt. 11,18...)

+ metido hasta el cuello en los problemas y realidades políticas, sociales, económicas, de su pueblo y de su tiempo (GS 32), que reflejará tan vivamente en sus predicaciones y parábolas...

 

- Hombre perfecto. El verdadero "prototipo" de hombre entre todos los nacidos de mujer. El que pudo decir, sin temor a ser desmentido por nadie: Quién de ustedes podrá acusarme de pecado? (Jn. 8,46).

Todas las gentes al verle y oírle, se quedaban maravilladas (Mt. 7,28), y no podían menos que exclamar: "Pero, quién es este hombre? (Mt. 21,11). Hasta hubo ocasiones en que gente sencilla y espontánea no pudo evitar la manifestación pública de esta admiración en simpáticos piropos: "Bendita la madre que te parió y que te amamantó!"(Lc. 11,27).

Releyendo las páginas del Evangelio, descubrimos sentimientos y cualidades del hombre más ideal:

+ un corazón, en el que siempre encontraban eco todas las emociones, alegrías, tristezas, preocupaciones, problemas...

ante una madre que lleva a enterrar a su único hijo (Mc. 7,12-15)

ante la noticia de la muerte de un amigo (Jn. 11,32)

ante un hombre de buena voluntad, que aboga por un esclavo enfermo (Mt. 8,5)

ante una mujer sedienta de felicidad (Jn. 4,14)

ante una pobre viuda que echó en la alcancía del templo unas cuantas monedas pero "era todo lo que tenía" (Mc. 12,43).

Pedro lo resume así "fue un hombre que pasó por el mundo haciendo el bien" (Hech. 10,38).

+ una inteligencia:

que penetraba todos los pensamientos más ocultos y secretos (Mt. 9,4)

que "conocía lo que había en cada corazón, sin necesidad de que nadie tuviera que decírselo" (Jn. 2,25)

que confundía hasta hacerlos callar sin respuesta a los sabios y doctores de su tiempo, a quienes ya a los doce años deja asombrados por sus contestaciones.

+ y una firmeza de carácter que por nada ni nadie permitirá jamás comprometer la justicia, la verdad y la predicación de su Reino con posturas "ambiguas".

llamará "raza de víboras", hipócritas y sepulcros blanqueados (Mt. 24,27) a quienes son guías espirituales de su tiempo y pueden condenarle a muerte

- expulsará a latigazos a quienes profanan la Casa de su Padre, convirtiéndola en cueva de ladrones (Mt. 21,12)

- se adelantará y se enfrentará a quienes vienen a prenderle y a encarcelarle: "Yo soy" (Jn. 18,4); y a quien ha de firmar su sentencia de muerte( 26,64; Jn. 18,37).

 

- VERDADERO DIOS. Desde el primer momento de su aparición en la vida pública, Cristo hace sentir sin rodeos, a cuantos se le acercan, su verdadera condición divina:

 

 

"Ustedes juzgan como hombres, yo no juzgo a nadie.

Y cuando juzgo, mi juicio es verdadero, porque no es uno solo el que juzga: soy Yo, y el Padre que me envió...

Ustedes no me conocen ni a mi ni a mi Padre,

porque si me conocieran a mi conocerían a mi Padre"

(Jn. 8,15-19; 14,7-9; 13,12-18...)

Aparece como "profeta": "Este es el profeta Jesús de Nazareth (Mt. 21,11); pero él no necesita, como los profetas anteriores, presentar credenciales; El habla "como quien tiene autoridad" (Mt. 1,22; Mc. 10,15).

Aparece también como "maestro", pero no necesita alegar testimonios de autoridad o de otros maestros, sino que incluso se atreve a completar la Escritura. Habla y actúa con tal autoridad y señorío que, "todos se quedan atónitos de su manera de enseñar" (Mc. 1, 22). Y todos se sentían forzados a obedecer sus mandatos:

- "Enmudece, demonio, y sal de este hombre...! Y el espíritu malo salió de él, gritando". (Mc. 1,25)

- ¿"Quién es éste a quien hasta el mar y los vientos obedecen?" (Mt. 8,27).

 

 

2.9.1.2. ¿Y PARA QUÉ VINO CRISTO? ¿CUÁL FUE SU MISIÓN?

 

San Juan lo narra con sencillez:

" El verbo era Dios,

el Verbo estaba desde el principio junto a Dios, todo se hizo por El,

y sin El no existe nada de lo que se ha hecho...

Y el Verbo se hizo carne,

y habitó entre nosotros"

(Jn. 1,1-3, 14)

* PARA REVELARNOS AL PADRE Y FACILITARNOS EL ACCESO A EL:

" A Dios nadie lo ha visto jamás, sino el Único Hijo que comparte la intimidad con El. El nos lo dio a conocer! (Jn. 1.18). "Yo he venido para que los hombres tengan Vida... Y la vida consiste: en que te conozcan a Ti Único Dios verdadero, y al que tú haz enviado, Jesucristo (Jn. 17, 3)

"Si me conocieran a Mí, conocerían a mi Padre!" (Jn. 8,19). "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mi. El que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn. 14,6-9).

 

Fue el cumplimiento de todas las promesas hechas por Dios a la humanidad en el Antiguo Testamento:

"En diversas ocasiones y de diferentes formas había hablado Dios a nuestros padres, por medio de los Profetas, hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló por medio de su propio Hijo" (Heb. 1, 1-2).

Dios, para establecer la paz o comunión con El, dispuso entrar en la historia humana de modo nuevo y definitivo, enviando a su Hijo en carne nuestra"( A.G. 3).

* PARA ENTRAR EN LA HISTORIA DEL MUNDO "asumiéndola y recapitulándola en Sí mismo" (G.S. 38)

" A través de toda la historia humana existe una dura batalla contra el poder de las tinieblas...Enzarzado en esta pelea, el hombre ha de luchar continuamente...Cristo vino a revelarnos que ‘Dios es amor’, y a decirnos que la ley fundamental de la transformación humana y, por tanto de la transformación del mundo, es el mandamiento nuevo del amor" (G.S. 37,38).

"Dios nos da a conocer este secreto suyo, este proyecto nacido de su corazón que formó en Cristo antes, para realizar cuando llegara la plenitud de los tiempos.

Todas las cosas han de reunirse bajo una sola cabeza: CRISTO" (Ef. 1,9-10).

* PARA SER SALVADOR Y LIBERTADOR del hombre, de todos los hombres y de cuanto pueda esclavizar su dignidad humana:

 

"Ustedes serán mis discípulos verdaderos,

si guardan siempre mi palabra;

entonces conocerán la Verdad,

y la Verdad les liberará.

En verdad, en verdad les digo:

el que comete pecado es esclavo del pecado, pero el esclavo no quedará siempre en la casa" (Jn. 8,31-33).

"Nos arrancó del poder de las tinieblas,

y nos trasladó al Reino de su Hijo amado. En él nos encontramos perdonados y liberados" (Col. 1.14).

Como un eco del grito de Dios: "He visto la aflicción de mi pueblo, he oído su llanto, y he bajado para liberarlo" (Hech. 7,34), el Concilio Vaticano II y Medellín ven en Cristo la llegada de la salvación y de la liberación del hombre:

"En realidad el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado...El ha vuelto a la descendencia de Adán la semejanza divina, deformada por el pecado...Todos los hombres, redimidos por Cristo, disfrutan de la misma vocación y de idéntico destino, cuya igualdad fundamental exige un reconocimiento cada vez mayor" (G.S. 22,29)

"Es el mismo Dios quien en la plenitud de los tiempos, envía a su Hijo, para que hecho carne, venga a liberar a todos los hombres de todas las esclavitudes a que los tienen sujetos el pecado, la ignorancia, el hambre, la miseria, y la opresión, en una palabra, la injusticia y el odio que tienen su origen en el egoísmo humano" (Medellín, 1,3)

Con su muerte en la cruz consigue la liberación del pecado, pero con su Resurrección nos ha devuelto la vida eterna, este misterio Pascual es el centro de nuestra fe. En Latinoamérica, hemos acentuado al Cristo en la cruz, falta enseñar a este Cristo glorioso y resucitado que nos ofrece la vida.

 

 

* " VENID A MI TODOS...". Respetando siempre nuestra libertad, Cristo sigue llamando, como lo hiciera con los Apóstoles y primeros seguidores suyos. Sigue necesitando "socio-cooperadores" de su acción salvadora y liberadora del hombre y de la humanidad entera:

 

"Urgen al cristiano la necesidad y el deber de luchar, e incluso de padecer la muerte. Pero, asociado al misterio Pascual, configurado con la muerte de Cristo, llegará, corroborado por la esperanza, a la resurrección. Y esto vale no solamente para los cristianos, sino también para todos los hombres de buena voluntad, en cuyo corazón obra la gracia de modo invisible" (GS. 22).

 

 

2.9.1.3. EL CATEQUISTA HOY

 

Debe anunciar el verdadero rostro de Cristo, que anuncia la verdadera e integral liberación. Hay muchas personas que presentan a un Cristo parcial.

En ocasiones lo muestran como un Cristo visto solo desde la Fe, oración y piedad, sin un compromiso que nos lleve a transformar en Cristo nuestra sociedad; en otras ocasiones nos presentan a un Cristo humano, únicamente comprometido en el cambio social político y económico, sin presentar a un Jesús que desde la fe transforma el mundo. Necesitamos presentar el verdadero rostro de Cristo, desde su parte humana, desde su divinidad y desde su acción en la cruz y dando vida en su Resurrección. Para presentarlo hay que conocerlo en su palabra y vivirlo en la caridad, con un testimonio de fe y de compromiso por suprimir las huellas del pecado existentes en el mundo.

 

 

 

Oración : LA VERDAD SOBRE CRISTO

 

En el camino de la vida, Jesús

nos ha dado la certeza de un Padre

que piensa en cada uno (Mt. 6,32)

ama a cada uno (1 Jn. 4,10)

habita dentro de quien lo ama (Jn. 14,23)

vigila por su "pequeño pueblo"

por el escogido (Lc. 12,32)

La ternura de Dios rodea el Universo

Todo se hace paz y seguridad

sobre la mano dulce y vigilante del Padre

custodio y compañero de todos

y de cada uno en particular.

 

 

ACTIVIDADES:

 

1. Dividirse por equipos y hacer una cartelera (dibujos, recortes de periódicos y revistas), donde presente: ¿Quién es Jesús para mí?

2. Plenario

3. Exponer las carteleras en algún lugar visible

 

 

2.9.2. LA VERDAD SOBRE LA IGLESIA

 

 

Oración: Canto Iglesia soy o edificar la Iglesia

 

 

 

"Cuando se habla de Iglesia, la primera idea que viene a la cabeza de mucha gente es la casa, el edificio. Otros piensan que la Iglesia son los Obispos, los sacerdotes, las religiosas.

Sin embargo, muchos ya saben que la Iglesia somos todos nosotros, EL PUEBLO DE DIOS. Un pueblo hecho de gente de todos los pueblos. Un pueblo de los que nacen de la fe y de la acción del Espíritu Santo. Un pueblo que sigue el Evangelio de Jesús".

D. Pedro Casáldáliga

 

2. 5. 2. 1. LA IGLESIA, PRESENCIA DE JESÚS RESUCITADO EN LA HISTORIA

Dios creó a la humanidad para que fuera un pueblo, su pueblo (Ef. 1,11). Para eso llamó Dios a Abraham (Gen. 12,1) para que formara al Pueblo y lo constituye en Moisés. Los profetas anuncian al Mesías redentor de ese pueblo. En Jesús se cumplen estas expectativas, ya que viene a mostrar que Dios es Padre de todos y anuncia la llegada del Reino de Dios. Jesús escogió doce apóstoles para formar el nuevo pueblo de Dios: SU IGLESIA (Mt. 10,1-4). Después de la Resurrección de Jesús, los apóstoles reciben al Espíritu Santo (Pueblo nacido de la sangre de Jesús y del Espíritu Santo (Ap. 5,9-10) y desde ese momento fueron por el mundo anunciando la Buena Noticia del Reino. Este pueblo debe realizar el proyecto de Dios. Los apóstoles comprendieron que debían ir por todo el mundo a extender la Buena Nueva (Mt. 28,19) y formaron comunidades de hermanos que son una señal del Reino de Dios.

 

El Vaticano II nos presenta a la Iglesia como el pueblo de Dios que peregrina a través de la historia y que avanza hacia el Señor. Pueblo universal que penetra a los demás pueblos para ayudarlos a hermanarse y crecer en una comunión. Pueblo universal destinado a ser "lugar de las naciones" (Is. 49,6; Lc. 2,32). Y que no nace de la raza, cultura o idioma, sino de Dios por la fe en Jesucristo. Este pueblo asume, purifica, fortalece y lleva las capacidades, riquezas, costumbres de todos los pueblos en lo que tienen de bueno (L.G. 13) para introducir en sus historias el Reino de Dios. Así descubre el valor de la historia en nuestros pueblos, de las culturas indígenas y de la religiosidad popular.

 

El Padre, envió a su hijo como Salvador ( I Tim. 1,15), por obediencia Cristo cumple con su misión muriendo en la cruz por nuestros pecados y resucitando para darnos vida eterna (Jn. 10,10). Al terminar su misión regresa al Padre y deja a su Iglesia para que continuara con su labor (Mt. 28,19).

Cristo encomienda a Pedro su Iglesia: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia..." (Mt. 16, 13-20) ¡Pedro me amas...apacienta mis ovejas" (Jn. 21,17). Sobre Pedro y los Apóstoles funda su Iglesia, para continuar su misión; todos los hombres -por la redención de Cristo- están salvados, pero no todos lo saben. La misión de la Iglesia es comunicar esa verdad y por eso vamos por todo el mundo predicando la Palabra de Dios y bautizando, en otras palabras, Jesús la fundo, ya que El mismo convocó a sus discípulos, les da el poder de su Espíritu y los medios esenciales para su misión. Quien acepta a Cristo, acepta a su Iglesia: "Quién a vosotros escucha a mí me escucha (Lc. 10,16).

 

La Iglesia nació de la acción evangelizadora de Jesús y de los doce. Es un fruto normal, deseado, el más inmediato y el más visible. Nacida de la misión de Jesucristo, la Iglesia es a su vez enviada por El. La Iglesia permanece en el mundo hasta que el Señor vuelva. Ella lo prolonga y lo continúa (EN 15).

 

 

 

2.5.2.2. CRISTO INSTITUYE LA IGLESIA

 

Para:

- Hacer viva su presencia salvadora en el mundo y mostrar que Dios es Padre y que todos somos hermanos.

- Enseñar a leer en los acontecimientos su llamada a la vida.

- Para adorarlo, agradecerle y pedirle.

- Para establecer el Reino de Dios (justicia, amor y verdad), un mundo en donde todos seamos iguales, libres de injusticias y llenos de amor.

- Para ser señal del Reino de Dios (llamada por ello a vivir aquí y ahora, como Dios quiere que viva toda la humanidad). y para servir a la humanidad.

 

* La Iglesia es sacramento universal de salvación

La Iglesia es en Cristo como un sacramento (L.G. 1), no estamos con esto estableciendo el sacramento no. 8, sino que entendiendo el significado de sacramento: Signo sensible de la presencia de Cristo, afirmamos que la Iglesia es en Cristo como un Sacramento. Es un medio, pero un medio indispensable. Existen diversos modos de participar en ella:

- Los que creen en Cristo, de diversos modos (L.G. 15)

- Los que todavía no reciben el Evangelio, pero conocen parte del mensaje de salvación (L.G. 16)

- Los que inculpablemente desconocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia y buscan con sinceridad a Dios (L.G. 17)

 

Necesitamos a la Iglesia, porque es Madre y Maestra. La Iglesia es "madre", porque engendra sin cesar nuevos hijos por el bautismo y hace aumentar la familia de Dios; es "educadora" porque hace que sus hijos crezcan en la gracia de su bautismo alimentando su "sensu fide" por la enseñanza de las verdades de la fe (A.A. 53 ).

 

 

 

2. 9. 2. 3. NUESTRA COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA IGLESIA

 

Una imagen de la Iglesia, que se asemeja mucho a su realidad es la de "Cuerpo de Cristo", ya que en la Iglesia, Cristo es la cabeza y los bautizados formamos el cuerpo. Cada miembro de este cuerpo tiene su función, nadie en él puede suplir al otro, todo funciona articuladamente. Cada miembro está en comunión con los demás miembros, ninguno de los miembros es más importante, ya que si uno falta el cuerpo no funciona y cada miembro es co-responsable de los demás, si uno se enferma, todo el cuerpo está enfermo.

En la Iglesia, igual que en el cuerpo todos tenemos un lugar, que nadie puede ocupar, más que al que le toca, pero cada lugar no es de dignidad, sino de servicio y en orden a manifestar el amor de Dios. El pueblo de Dios tiene en la tierra una cabeza, que es el Papa, llamado el "siervo de los siervos de Dios"; está dividido en diócesis, en donde el Obispo es la cabeza, ayudado por los sacerdotes que están en las parroquias y éstas se dividen en capillas.

El Obispo, el presbítero (a quién ordinariamente le llamamos padre o sacerdote) y el diácono, son los encargados de conducir a la Iglesia. Los religiosos, consagrados a Cristo, tienen la función de enseñar a todo el Pueblo la santidad y los laicos, que son los demás miembros que con su participación en el mundo llevan a Jesús a los demás hombres.

 

 

Hay ocasiones en que algunos miembros del pueblo de Dios, no entienden su lugar como una vocación, como un servicio de entrega y amor, por eso se dan distintas imágenes del Pueblo de Dios, entre estas maneras de pensar, podemos encontrar:

- instrumento de poder

- refugio a los problemas

- verlas únicamente desde el plano espiritual, sin contemplar la parte humana

- verla desde el punto de vista humano (sociológico), sin atener a lo espiritual

 

2. 9. 2. 4. LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA

 

La Iglesia como Pueblo de Dios reconoce una sola cabeza, Cristo. El es el único pastor que la guía. Pero su autoridad es en el sentido más profundo, porque es su autor, porque es la fuente de su vida y unidad, porque es su cabeza.

La autoridad de los Pastores es más que una potestad jurídica, es participación en una realidad de orden sacramental. No debe verse como dignidad, sino como servicio de caridad.

Los doce apóstoles presididos por Pedro fueron escogidos por Jesús para participar en este servicio de conducción. Consagrados por El como sacramentos vivos de su presencia visible, como cabeza y pastor de su pueblo. El Papa, los Obispos y sus colaboradores, los sacerdotes, no sólo guían al pueblo en nombre del Señor, sino que son maestros de la verdad y presiden sacerdotalmente el culto divino. El deber de obediencia del pueblo de Dios, se funda: En el respeto creyente a la presencia sacramental del Señor en ellos.

 

 

2. 9. 2. 5. MARÍA, MADRE Y MODELO DE LA IGLESIA

 

En nuestros pueblos ha sido anunciado el Evangelio, presentando a la Virgen María como su realización mas alta. El pueblo sabe que en la Iglesia encuentra a María como Madre. Ella se hace Madre de Dios, del Cristo histórico, en el Fíat de la Anunciación, cuando el Espíritu Santo la cubre con su sombra. Es madre de la Iglesia porque es Madre de Cristo, cabeza del Cuerpo Místico (L.G. cap. VIII).

 

 

ACTIVIDAD:

1. Hacer por equipos una cartelera, donde expresen a través de un dibujo su concepto de Iglesia

2. Explicar en plenario ¿Por qué hicieron ese dibujo?

3. Exponer las carteleras en un lugar visible

 

 

 

 

VERDAD SOBRE LA IGLESIA

Oración final:

Señor Jesús:

Tu que hiciste a la Iglesia,

semilla ferviente, sal y luz del mundo,

voz que jamás se cansa en proclamar

en el mundo, las grandezas de Dios.

Que tiene vigor eterno y cuyo amor

se extiende a todos los confines del mundo.

Te pedimos la protejas y la sigas haciendo fuerte.

 

Y a ti madre del redentor, confórtala en las dificultades y en las pruebas y haz que en el mundo, sea siempre más eficazmente signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano.

 

 

 

2. 9. 3. LA VERDAD SOBRE EL HOMBRE

 

 

Oración: Señor Jesús:

Haz que mis palabras no se las lleve el viento

sino que forjen en mí, convicciones profundas,

como las que tu tuviste, como las de tu Madre,

como las de tus Santos seguidores.

De ese modo y sólo de ese modo, habrá coherencia

entre mi decir y mi hacer, y seré alguien comprometido con tu nombre, comprometido con tu Iglesia, comprometido con la humanidad entera.

 

 

En el tema de la vocación al apostolado, hablamos del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, este hecho le da a todo hombre y a todos los hombres, una dignidad como personas:

 

cuerpo Inteligencia = verdad Dios

Hombre --------- = = libertad = Amor Demás

alma voluntad = bien a mí mismo

 

 

Este hombre en Cristo, El nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación (G.S. 22). En Cristo, "imagen del Dios invisible" (Col. 1,15), el hombre ha sido creado "a imagen y semejanza" del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios (G.S. 22).

 

La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unión de las personas divinas entre sí. Dotada de un alma "espiritual e inmortal" (G.S. 14), la persona humana es la "única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma". Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna. En virtud de su alma y de sus potencias espirituales de entendimiento y de voluntad, el hombre está dotado de libertad "signo eminente de la imagen divina" ( C.C. 1702-1705).

Mediante su razón, el hombre conoce la voz de Dios que le impulsa "a hacer el bien y a evitar el mal". Todo hombre debe seguir esta ley que resuena en la conciencia y que se realiza en el amor de Dios y del prójimo. El ejercicio de la vida moral proclama la dignidad de la persona humana. Pero, el hombre, persuadido por el Maligno, abusó de su libertad, desde el comienzo de la historia. Sucumbió a la tentación y cometió el mal. Conserva el deseo del bien, pero su naturaleza lleva la herida del pecado original. Ha quedado inclinado al mal y sujeto al error (C.C. 1707). Por su pasión Cristo nos libró de Satán y del pecado. Nos mereció la vida nueva en el Espíritu Santo. Su gracia restaura en nosotros lo que el pecado había deteriorado.

 

El que cree en Cristo es hecho hijo de Dios. Esta adopción filial lo transforma dándole la posibilidad de seguir el ejemplo de Cristo. Le hace capaz de obrar rectamente y de practicar el bien. En la unión con su Salvador, el discípulo alcanza la perfección de la caridad, la santidad. La vida moral, madurada en la gracia, culmina en vida eterna, en la gloria del cielo.

 

 

2. 9. 3. 1. EL CATEQUISTA HOY

 

El catequista al hablar del hombre (a quienes catequiza) debe ser consciente del hombre con dignidad del que habla, debe vivirlo y enseñarlo con alegría cristiana.

Hoy en día hay muchos que presentan visiones deformadas del hombre:

- Determinista (D.P. 308-309) El hombre es víctima de fuerzas ocultas (magia, vudú, suertes)

- Dicologista (D.P. 310) El hombre reducido a su siquísmo

- Estatista (D.P. 314) El hombre sometido a la Seguridad Nacional

- Cientísta (D.P. 315) El hombre reducido a su definición científica.

- Economistas (D.P. 311-313) El hombre bajo el signo económico:

+ consumista, como instrumento de producción u objeto de consumo

+ liberalismo económico, visto por su eficacia económica (utilidad)

+ marxista, visto por su desarrollo de fuerzas de producción y visión colectivista.

 

 

 

ACTIVIDAD:

 

 

* Hacer la siguiente ORACIÓN

Pasos:

1. Puede ser proclamada por una persona

2. Pueden repartirse hojas con el texto y leerse entre todos. a dos coros o participado espontáneamente

3. Puede hacerse en una fogata y revestirlo con cantos

 

Oración final: PROCLAMACIÓN DE LA VERDAD DEL HOMBRE

 

 

Guía: Ya que la catequesis tiene como objetivo la transmisión de la REVELACIÓN de DIOS en nuestra historia, es decir la historia de salvación que Dios viene realizando y que tiene su plenitud en Cristo.

Por eso vamos ahora ha proclamar nuestra FE. Todo es tomado de la Sagrada Escritura.

 

 

 

En el principio Dios creo los cielos y la tierra ... (Gen. 1,1)

 

Con sabiduría... (Salmo 104,24)

 

Y Amor... (Sabiduría 11,24)

 

Y creo al hombre a su imagen y semejanza... (Gen. 1,26)

 

Y le encomendó el universo creado, haciéndole señor de las obras

de sus manos... (Salmo 8,7)

 

Coronándolo de gloria y grandeza... (Salmo 8,6)

 

Pero por la desobediencia de un hombre entró el pecado

y por el pecado la muerte... (Roma. 5,12)

 

Y todos fuimos privados de la gloria de Dios... (Rom. 3,23)

 

Y sin embargo Dios quiere que todos los hombres se salven

y lleguen al conocimiento pleno de la verdad... (1 Tim. 3,4)

 

Dios no nos abandonó, antes nos dio una esperanza de salvación ... (Gen. 3,15)

 

Llamó a Abraham... (Gen. 12, 1-5)

 

Y lo hizo Padre de muchos pueblos... (Gen. 17,5)

 

Le prometió por juramento bendecir por su linaje a todas las naciones... (Eclo. 44,22)

 

Hizo una alianza con su pueblo... (Ex 24,6)

 

Y le entregó la tierra que le había prometido... (Jos. 1,1-2)

 

Le habló a su pueblo por medio de los profetas... (Heb. 1,1)

 

Para prepararlo a la venida del Mesías... (Is. 40,3-4)

 

Llegada la plenitud de los tiempos... (Gal. 4,4)

 

Tanto amó Dios al mundo... (Jn. 3,16)

 

Que el Verbo, su Hijo único, se hizo carne... (Jn, 1-14)

 

Nacido de una mujer... (Gal. 4,4)

 

Por obra del Espíritu Santo... (Mt. 1,20)

 

Y habitó entre nosotros... (Jn. 1,14)

 

Mediador de una nueva Alianza... (Rom. 3,25)

 

Mediante su obediencia... Rom. 5,19)

 

Y su Sangre... (Rom. 3,25)

 

Nos rescató gratuitamente del pecado... (Jn. 10,11)

 

Se humillo así mismo hasta la muerte de cruz... (Fil 2, 8)

 

Por lo cual Dios lo exaltó... (Fil. 2,9)

 

Y lo constituyo Señor y Mesías... (Hech. 2,36)

 

Recibió del Padre el Espíritu Santo prometido... (Hech. 2, 36)

 

Y lo derramó sobre sus Apóstoles... (Hech. 2, 1-21)

 

Este Espíritu da testimonio de que somos hijos de Dios, porque calma

en nosotros ¡ABBA! Padre... (Gal. 4,6)

 

Y nos convierte en testigos de Jesús... (Hech. 1,8)

 

Y adoradores en espíritu y en verdad... (Jn. 4,23)

 

Hoy es el día de salvación, tiempo favorable... (2 Cor. 6,2)

 

Y nuestra salvación es objeto de esperanza... (Rom. 8,24)

 

Mientras la acción del Espíritu nos va transformando... (2Cor. 3,18)

 

En la imagen de Cristo... (Rom. 8,29)

 

Por eso exclamamos: VEN SEÑOR JESÚS. (Ap. 22,20)

3. DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS

 

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